Representantes británicos vinculados al centro internacional de coordinación para Gaza en Kiryat Gat recibieron un plazo de siete días para abandonar Israel, según informó Channel 12. La medida forma parte de la respuesta diplomática israelí a las nuevas restricciones británicas sobre actividades relacionadas con comunidades israelíes en Judea y Samaria.
El mismo reporte indicó que diplomáticos británicos destinados en Ramala también deberán salir del país en el plazo de una semana. El consulado británico en Jerusalén, en cambio, tendría 30 días para poner fin a sus operaciones.
Las decisiones fueron conocidas después de que el gobierno británico anunciara nuevas medidas contra lo que denomina “asentamientos” israelíes en Judea y Samaria.
El primer ministro británico, Andy Burnham, defendió públicamente esas medidas y sostuvo que el Reino Unido debe respaldar con acciones concretas su apoyo a una solución de dos Estados.
Burnham afirmó que durante demasiado tiempo Londres había evitado actuar por temor a ser acusado de mantener una postura contraria a Israel. Según explicó, las nuevas medidas fueron diseñadas para dirigirse contra las políticas del actual gobierno israelí y no contra la población de Israel.
También sostuvo que el Reino Unido no permanecerá al margen mientras, en su opinión, aumenta el sufrimiento y se reduce la posibilidad de alcanzar una solución de dos Estados.
Burnham presentó la decisión como parte de una política exterior en la que Gran Bretaña debe mostrar mayor disposición a defender sus posiciones y valores.













