El Mundial de Berlín acaba de empezar y China ya tiene uno de los nombres propios del torneo. Hace apenas unos días firmó 22 puntos y 12 rebotes ante España en Zaragoza y, en su estreno mundialista, volvió a ser protagonista frente a Estados Unidos. Se llama Zhang Ziyu, tiene 19 años y mide 2,23 metros.
Ante la gran favorita al título, Zhang terminó con 13 puntos, seis rebotes y dos tapones en apenas 18 minutos. Una nueva muestra de lo que China tiene entre manos con una jugadora que lleva años siendo señalada como uno de los grandes proyectos de futuro del país.
En España ya habían podido comprobarlo. La selección necesitó una prórroga para superar a China (72-71) en su último amistoso antes del Mundial y Zhang terminó con 22 puntos, 12 rebotes y 34 de valoración en solo 22 minutos. Incluso anotó la canasta que colocó a las asiáticas por delante (70-71) a falta de 25 segundos antes de que Paula Ginzo decidiera el encuentro.
Ziyu Zhang, en una acción del partido ante USA / CLEMENS BILAN / EFE
Una familia de gigantes
Para entender su extraordinaria altura hay que mirar a su familia. Zhang nació en mayo de 2007 en Shandong y es hija de dos exjugadores de baloncesto que también destacan por sus dimensiones. Su padre mide alrededor de 2,13 metros. Su madre, Yu Ying, ronda los 1,98. Esta última también jugó profesionalmente y llegó a formar parte de la selección china. Zhang, por tanto, creció entre baloncesto y con una genética muy poco habitual. Y los centímetros empezaron a acumularse muy pronto.
Cuando comenzó la escuela primaria ya medía alrededor de 1,60 metros. Durante los siguientes años llegó a crecer aproximadamente diez centímetros por curso. Con 11 años ya rondaba los dos metros y al terminar primaria, con apenas 12, había alcanzado aproximadamente los 2,11. Su altura no tardó en llevarla hacia el mismo deporte que habían practicado sus padres. Tampoco tardaron en aparecer las comparaciones con el gran gigante de la historia del baloncesto chino.
Yao Ming medía 2,29 metros, apenas seis centímetros más que Zhang, y también procedía de una familia de jugadores de baloncesto de enorme estatura. Su padre, Yao Zhiyuan, medía alrededor de 2,08 y su madre, Fang Fengdi, superaba el 1,90 y había sido internacional con China. Las similitudes hicieron que Zhang comenzara a ser presentada en algunos medios como la ‘Yao Ming femenina’ mucho antes de llegar a la selección absoluta.
De fenómeno viral a la selección
Con 14 años, Zhang empezó a ser conocida fuera de China. Durante el campeonato nacional sub-15 de 2021 firmó 42 puntos, 25 rebotes y seis tapones en la final, y las imágenes de la enorme diferencia de altura con sus rivales se hicieron virales. Tres años después llegó su gran presentación internacional.
En la Asia Cup sub-18 de 2024 promedió 35 puntos y 12,8 rebotes, terminando el campeonato como MVP. En la final volvió a alcanzar los 42 puntos. China decidió acelerar su llegada a la absoluta y en la Asia Cup de 2025, todavía adolescente, respondió con 15,6 puntos y 5,6 rebotes en apenas 14 minutos por partido.

Ziyu Zhang, en el primer partido del Mundial de baloncesto entre China y Estados Unidos / CLEMENS BILAN / EFE
Ahora ha llegado el Mundial. Zhang todavía tiene aspectos que pulir, especialmente cuando los partidos se aceleran y debe defender lejos de la pintura. Pero cerca del aro sus 2,23 metros la convierten en un problema difícil de resolver. Tiene buenas manos, finaliza prácticamente sin necesidad de saltar y ha desarrollado también un pequeño tiro en suspensión. España ya lo sufrió en Zaragoza. Estados Unidos tuvo que lidiar con ello en Berlín.
Zhang tiene solo 19 años, pero lleva prácticamente toda su vida creciendo entre gigantes. Su padre mide 2,13, su madre ronda los dos metros y ella ya ha llegado hasta los 2,23. Ahora China espera que aquella niña que con 12 años ya superaba los 2,10 metros termine convirtiéndose en una de las grandes referencias de su selección.
Fuente: Sport













