Los dos pilotos de un caza F-4 Phantom de las Fuerzas Aéreas griegas han muerto este sábado al estrellarse el aparato minutos después de despegar durante una exhibición aérea en el aeropuerto militar de Tanagra, a las afueras de Atenas, sin que se conozcan aún las causas del siniestro.
La aeronave empezó repentinamente a perder altura tras unos minutos de vuelo y se estrelló ante los ojos de miles de visitantes que observaban el evento Athens Flying Week.
Tras el choque se produjo una explosión y un incendio que un dispositivo de cien bomberos y trece medios aéreos está tratando de controlar.
Según el diario Kathimerini, los dos pilotos, que según ese medio tenían mucha experiencia, no activaron los asientos eyectables para poder alejar el aparato de las zonas habitadas y de los espectadores del espectáculo aéreo.
Tras el accidente, la exhibición fue cancelada, mientras el ministro de Defensa, Nikos Dendias, regresó a Atenas desde Salónica, donde participaba en una feria internacional que se celebra en esa ciudad.













