La aparición de una jeringuilla usada en el ascensor fue la gota que colmó el vaso de los vecinos de los bloques de pisos públicos que Vipasa tutela en el barrio de Sotiello, en Moreda. Tal y como adelantó en exclusiva LA NUEVA ESPAÑA, los residentes en estos bloques de alquiler afirman llevar meses soportando el trapicheo de drogas en una de las viviendas, y han exigido soluciones. A ellos se suma ahora el alcalde de Aller, Juan Carlos Iglesias, que pide al Gobierno regional, y más en concreto a Vipasa, que gestiona los pisos, que tome cartas en el asunto. «Si existe un ‘narcopiso’, deben ser ellos quien pongan remedio», aseveró el regidor.
Para el Alcalde, poner coto a estas supuestas actividades ilícitas en Sotiello debería ser sencillo. «Si fueran pisos privados, sería más difícil poder actuar, pero como son viviendas públicas de alquiler, quienes las gestionan, en este caso Vipasa, deberían de comprobar las actividades que se llevan a cabo y poner una solución a esos problemas de convivencia», señaló Juan Carlos Iglesias. Por ello, el regidor allerano ha reclamado que desde el Principado se investigue la situación y se tomen las medidas oportunas para zanjarla.
Lo que quiso remarcar Juan Carlos Iglesias es que Aller en general, y Moreda y Sotiello en particular, son lugares seguros. «Lo que pasa en este bloque es un hecho aislado, porque estamos en un municipio seguro, en el que la gente quiere vivir y trabajar, y en el que no hay mayores problemas en cuanto a la convivencia o al consumo o tráfico de drogas», manifestó el Alcalde.
Denuncia
Los vecinos de los bloques de alquiler de Sotiello hacían pública esta semana una situación que llevan viviendo durante meses. «Se escuchan ruidos y sabemos que se trapichea con droga en uno de los pisos», explicaban. «Se oye gente a horas poco habituales y hay un trasiego de entradas y salidas del portal de personas que no viven aquí», señalaban a este diario.
Los vecinos tomaron la decisión de denunciar la situación públicamente tras encontrar, tirada en el ascensor, una jeringuilla usada, presumiblemente para el consumo de sustancias estupefacientes. «Aquí viven niños pequeños y personas mayores, y cualquiera se podría haber pinchado con ella», apuntaban, para denunciar, además, el uso habitual del portal para «chutarse».
Paralelamente, los inquilinos de estos pisos de Vipasa también se quejaron de que una vez denunciada la aparición de la jeringuilla, ni la Policía Local, ni la Guardia Civil en Aller ni el Servicio de Salud se querían hacer cargo de su retirada. «Solo pedíamos que fuese alguien que la pueda retirar con seguridad», señalaban los vecinos consultados. Finalmente fue una patrulla de la Benemérita desplazada desde Oviedo la que solventó el problema, acudiendo al ambulatorio de Moreda para que alguien con el equipo de adecuado la quitase del ascensor.
En las últimas horas, y tras la denuncia a través de las páginas de este diario, la presencia policial en la zona, dicen los vecinos «se ha incrementado». «Esperamos que la solución llegue pronto, porque hay cosas que no se pueden tolerar, y más cuando hay personas vulnerables como niños o gente mayor, en estas viviendas», zanjaron.
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