El Ibex 35 y el resto de bolsas europeas registran movimientos contenidos este viernes. En el caso del selectivo español, se deja un 0,3%, hasta los 19.930 puntos. Con el mercado de bonos algo más relajado, a pesar de que el petróleo sigue en niveles elevados, todas las miradas se dirigen ya a la que es la gran referencia macroeconómica de la semana: el informe de empleo de EEUU.
«Los rendimientos globales han bajado ligeramente en las últimas sesiones, impulsados por un leve retroceso en los precios del petróleo y unas expectativas menos optimistas por parte de la Reserva Federal», dice Ipek Ozkardeskaya, analista senior en Swissquote, que recuerda la importancia de los datos de empleo que se conocerán este viernes.
Y es que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, afirmó en su discurso de Jackson Hole hace una semana que el mercado laboral estadounidense se mantiene relativamente estable, mientras que las presiones inflacionarias van en aumento, «lo que deja abierta la posibilidad de un mayor endurecimiento de la política monetaria«. Aunque si los datos de empleo son débiles, más débiles de lo esperado, la Reserva Federal «podría justificar esperar más tiempo antes de subir las tasas de interés».
Por eso la expectación es tan grande. Se espera que el mercado laboral estadounidense haya añadido 58.000 nuevos puestos de trabajo no agrícolas en agosto, tras la sorpresa que dio con la pérdida de 23.000 puestos en julio. En Danske Bank, no obstante, son más optimistas, y auguran un aumento de 65.000 puestos de trabajo no agrícolas, mientras que ven la tasa de paro sin cambios en el 4,1%.
Esto, dicen los expertos del banco danés, sugiere «un mercado laboral aún ajustado». Según explican, «un informe sólido podría presionar aún más a la Reserva Federal para que suba los tipos de interés», aunque no está nada claro qué hará la Fed en su reunión del próximo 16 de septiembre.
Precisamente este jueves Christopher Waller, gobernador de la Fed, dijo que se inclina por mantener estables los tipos de interés en la próxima reunión, siempre que no haya sorpresas en los próximos datos de inflación que se conocerán dentro de una semana.
Su opinión difiere de las declaraciones ‘hawkish’ de varios miembros de la Fed, entre ellos la presidenta de la Reserva Federal de Boston, Susan Collins, el también gobernador de la Fed Michael Barr, o el propio presidente de la Fed, Kevin Warsh.
«Si los datos de empleo en EEUU son débiles -tanto en términos de creación de empleo como, idealmente, de crecimiento salarial-, la Reserva Federal podría ganar terreno, lo que provocaría una caída de los rendimientos y del dólar, al tiempo que respaldaría las valoraciones bursátiles», comenta Ozkardeskaya.
Pero si por el contrario «son sólidos, la atención del mercado, y el temor, seguirán centrados en la inflación», lo que «podría mantener los rendimientos al alza y presionar a la baja las valoraciones bursátiles», dice. Y entonces «los datos de inflación de la próxima semana podrían tener la última palabra».
Más allá de eso, en el plano macroeconómico hoy también hay otras referencias de importancia, como los pedidos de fábrica de Alemania, que siguen recuperándose, aunque muestran cierta desaceleración. En julio aumentaron un 2,5% con respecto al mes anterior, mientras que los datos de junio se han revisado al alza hasta un aumento del 3,7% (frente al 3,1% inicial), según ha confirmado la oficina estadística alemana, Destatis.
Este viernes también se han publicado también los datos de ventas minoristas de la eurozona correspondientes al mes de julio. Según ha confirmado Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea, descendieron un 0,6% en julio frente al mes anterior, mientras que aumentaron un 0,6% en comparación con julio del año pasado.
Además, Europa permanece muy atenta a lo que pueda ocurrir este fin de semana en las elecciones estatales de Alemania que se arrancan este domingo en la región de Sajonia-Anhalt, la primera de las tres votaciones que tendrán lugar este mes en el este del país y que serán una prueba clave para comprobar hasta dónde puede llegar el partido de ultraderecha AfD.
Y es que la AfD cuenta con un apoyo de alrededor del 42% frente al 23% de la CDU. Con el FDP y el BSW probablemente por debajo del umbral del 5%, los votos desperdiciados podrían otorgarle a la AfD una mayoría absoluta a pesar de obtener menos de la mitad de los votos, aunque todos los partidos tradicionales descartan una coalición.
«No prevemos un impacto directo en el mercado, solo un aumento marginal en la prima de riesgo político de Alemania: no afecta directamente al gobierno federal, y un estado liderado por la AfD solo tendría 4 de los 69 escaños del Bundesrat», comentan los expertos de Danske Bank al respecto.
Por su parte, en el plano empresarial todas las miradas están puestas hoy en Volkswagen, y es que la automovilística germana ha confirmado que pretende recortar 50.000 puestos de trabajo en todo el mundo como parte de su plan de reestructuración. La compañía no garantiza tampoco el futuro de cuatro importantes fábricas en su país de origen y, si bien no se ha manifestado de forma oficial, las fuentes especializadas apuntan a que la marca española Seat podría tener los días contados.
Asimismo, OpenAI es noticia por el lanzamiento de ChatGPT-6 Astra, su nuevo y más potente modelo de esta tecnología tras «años de investigación y grandes apuestas». «GPT-6 Astra reúne años de investigación y grandes apuestas en preentrenamiento, aprendizaje por refuerzo y alineación. Astra es de vanguardia en el uso de computadoras, navegación, ingeniería de software, ciberseguridad, ciencia y trabajo profesional», ha explicado la compañía.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo cotiza con caídas, de forma que el Brent se sitúa en 95 dólares y el West Texas, en 90,9 dólares.
El oro pierde posiciones hasta los 4.515 dólares por onza.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se sitúa al 4,762%.
En el mercado de divisas, el EUR/USD retrocede a 1,1617.
Y el bitcoin cae a 81.100 dólares.















