Elisa Aragó, vicepresidenta del Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de la Comunidad Valenciana, ha advertido en una entrevista concedida a Borja Rodríguez en Herrera en COPE Comunidad Valenciana, sobre los severos peligros de contemplar el eclipse solar de manera directa. Aragó ha subrayado que la zona ocular afectada adolece de receptores de dolor, por lo que el impacto térmico y radiológico no genera ninguna molestia inmediata.
La especialista ha hecho especial hincapié en la irreversibilidad de las lesiones en la retina provocadas por apenas unos segundos de exposición incontrolada. «La retina tiene células nerviosas, las células nerviosas no se regeneran y los daños son para siempre», ha remarcado la experta al señalar la falsa sensación de seguridad que aportan las gafas de sol convencionales.
Gafas homologadas y remedios prohibidos
Ante la urgencia de proteger la salud visual, Aragó ha indicado que solo deben emplearse protectores que ostenten la homologación ISO 12312-2. Asimismo, ha sido contundente respecto a los filtros inadecuados. «No hay ninguna gafa de sol, ninguna, aunque sea una gafa de sol perfecta, polarizada, oscura, con la que puedas mirar al sol directamente», ha aseverado sobre el equipamiento habitual.
La retina tiene células nerviosas, las células nerviosas no se regeneran y los daños son para siempre»
Vicepresidenta del COOCV
Del mismo modo, la vicepresidenta ha desaconsejado de forma tajante recurrir a remedios caseros como radiografías, cristales ahumados, carretes fotográficos, CDs o máscaras de soldadura sin verificar. Aragó ha recordado que estos experimentos saturan las urgencias de oftalmología con daños permanentes y ha recomendado efectuar observaciones intermitentes de 20 a 30 segundos, colocando siempre las gafas homologadas sobre las lentes graduadas que emplee el usuario.
Cámaras, dispositivos y menores de edad
Respecto al uso de dispositivos tecnológicos como teléfonos móviles, prismáticos o telescopios, la representante del colectivo ha advertido que el riesgo se multiplica notablemente al concentrar la luz. Si no se instalan filtros especiales en el objetivo o las gafas protectoras delante de la lente, la radiación puede dañar la vista y quemar los sensores ópticos de los propios aparatos.
Por otro lado, la experta ha desaconsejado que los niños de corta edad participen en la observación directa del fenómeno astronómico. La tendencia natural de los menores a quitarse la protección ante la oscuridad total supone una amenaza grave para su integridad ocular, por lo que es preferible evitar exponerlos.
El momento de la totalidad según la zona
Finalmente, Aragó ha detallado que el comportamiento ante el fenómeno varía según la ubicación geográfica y la fase del eclipse. En zonas donde la totalidad sea absoluta, como Castellón o puntos de Valencia, se pueden retirar las gafas únicamente durante el breve lapso de oscuridad total para apreciar la corona de gases. Sin embargo, en localidades donde la cobertura es parcial, como Gandía o Alicante, la protección debe mantenerse ininterrumpidamente durante todo el evento.











