Las autoridades rusas han denunciado este jueves que la incursión en 2024 de las Fuerzas Armadas de Ucrania en la región rusa de Kursk, fronteriza con citado país, se cobró la vida de 640 civiles, además de otros 560 que resultaron heridos.
«En agosto de 2024, las Fuerzas Armadas ucranianas invadieron ilegalmente territorio ruso en la región de Kursk y ocuparon varias decenas de asentamientos», ha denunciado la portavoz oficial del Comité de Investigación ruso, Svetlana Petrenko, en un comunicado del organismo en el que ha afeado que, «sintiéndose envalentonados y conscientes de la impotencia de la población civil, nacionalistas ucranianos y mercenarios de diversos países violaron el Derecho Internacional y cometieron crímenes graves, y especialmente graves, de forma masiva».










