Space X ha decepcionado al mercado y el valor de sus acciones ‘offmarket’ cae un 6,99% tras presentar los resultados del segundo trimestre, en el que se ha desmarcado con un gasto de capital de 18.369 millones de dólares frente a los poco más de 13.200 millones que esperaban los analistas. Esto supone un crecimiento del 2.825% frente al mismo trimestre del año pasado y un 81,8% más que los 10.107 millones del primer trimestre, disparado fundamentalmente por el ingente gasto en IA, de 15.800 millones de dólares.
La compañía fundada por Elon Musk registró unos ingresos 7.800 millones de dólares en el segundo trimestre, un aumento del 92% respecto a los 4.100 millones de dólares del mismo trimestre de 2025. Asimismo, la pérdida neta del trimestre se situó en 541 millones de dólares, una mejora de 467 millones respecto a la pérdida de 1.000 millones registrada un año antes. El EBITDA ajustado alcanzó los 3.500 millones de dólares, un incremento del 191% interanual.
Respecto a los resultados semestrales, la compañía registró una pérdida neta de 5.488 millones de dólares en el primer semestre y una facturación semestral de 12.508 millones y una inversión de capital de 28.476 millones.
Por divisiones, en Starship -división espacial- los ingresos crecieron un 29% interanual, hasta los 962 millones de dólares, tras completar 78 lanzamientos y poner en órbita 1.041 toneladas métricas durante el primer semestre del año. La compañía llevó a cabo el Vuelo 12 de Starship V3 en mayo y, ya después del cierre del trimestre, el Vuelo 13 en julio, en el que consiguió el amerizaje más suave registrado hasta la fecha para el vehículo.
En Starlink los ingresos aumentaron un 66% interanual, hasta los 4.300 millones de dólares. La compañía cerró el trimestre con 12 millones de suscriptores, el doble que un año antes. Además, la compañía firmó nuevos acuerdos con aerolíneas como American Airlines, Southwest, Virgin Atlantic, Iberia y Aer Lingus, y obtuvo la aprobación de la FCC para la transferencia de espectro de EchoStar.
En materia de IA, los ingresos se dispararon un 247% interanual, hasta los 2.600 millones de dólares, impulsados por la ampliación de su capacidad de cómputo hasta los 1,4 GW. El negocio registró por primera vez un EBITDA ajustado positivo, de 1.100 millones de dólares, aunque sigue siendo el segmento con mayor inversión en capital, con 15.800 millones de dólares destinados únicamente durante el trimestre.
«2026 ha sido un año trascendental hasta ahora, y el segundo trimestre demostró el verdadero poder de SpaceX. El crecimiento de los ingresos se aceleró en todos nuestros segmentos de negocio y logramos un fuerte apalancamiento operativo, con una importante expansión de márgenes impulsada por nuestros nuevos acuerdos de cómputo de IA», indicó el CFO de Space X, Bret Johnsen, quien señaló que el liderazgo inigualable en lanzamientos, el crecimiento de suscriptores de Starlink, las nuevas asociaciones empresariales y gubernamentales, y una infraestructura de IA de primer nivel subrayan la capacidad de la compañía de impulsar una escala significativa y generar retornos atractivos
SALIDA A BOLSA
Johnsen hizo un guiño hacia los inversores de la compañía e indicó que, como empresa recién cotizada en bolsa, les complace dar la bienvenida a una amplia base de accionistas y tenedores de bonos.
«Cerramos el segundo trimestre con 100.000 millones de dólares en efectivo, equivalentes de efectivo y valores negociables, y 47.500 millones de dólares en cartera de pedidos«, aseveró Johsen, quien indicó que esta solidez financiera brinda a la compañía una capacidad sustancial para invertir en Starship, la banda ancha y los satélites móviles de Starlink, y la plataforma de IA, manteniendo al mismo tiempo un «marco disciplinado» de asignación de capital a largo plazo.
Estos son los primeros resultados de Space X desde su salida a bolsa. Tal y como ha recordado la compañía, el 15 de junio SpaceX anunció el cierre de su histórica oferta pública inicial (OPI), mediante la colocación de 638,88 millones acciones ordinarias Clase A. Las acciones comenzaron a cotizar el 12 de junio de 2026 en el Nasdaq Global Select Market y en Nasdaq Texas, bajo el símbolo bursátil SPCX.
Posteriormente, el 26 de junio de 2026, la compañía completó su primera emisión de bonos con grado de inversión por un importe de 25.000 millones de dólares, destinada a reforzar su balance y financiar iniciativas de crecimiento a largo plazo. La emisión se estructuró en cinco tramos con vencimientos el 15 de julio de 2031, 2033, 2036, 2046 y 2056.














