Jesé Rodríguez es un seguro de vida. La luz del depredador. Trece dianas en las últimas 31 contiendas -29 jornadas de Segunda y dos del playoff de ascenso ante el Málaga CF-. Si en la pasada temporada, su participación estaba vinculada al veredicto de Luis García Fernández, ahora técnico del RCD Mallorca, con De la Barrera, no hay debate alguno.
Exigidos en la retaguardia y aferrados al Bichito para narcotizar el infierno de la enfermería eterna -nueve bajas para la contienda del domingo contra la SD Eibar en el Municipal de Ipurua y desde las 17.30 horas-. Sin Rafa Cruz, Herzog, Sergio Ruiz, Opoku, Marvin Park, Viti, Enrique Clemente, Ale García y Cedeño, hay que brindar balones a Jesé para batir al cuadro armero de Aranbarri.
La UD se reencuentra con Iván Gil -dos goles y una asistencia con el Eibar en su participación de 297 minutos en las seis jornadas-, así como con Pejiño -que suma 130 minutos-. El ex de Andorra (99 duelos) fue traspasado al bloque azulgrana, en el que ya militó en la 24-25, el 8 de julio. Por su parte, el extremo de Barbate acabó contrato en junio tras seis cursos en la Isla con cesión al Elche de Eder Sarabia para lograr un ascenso. El gaditano llegó a los 122 partidos y fue bautizado en el pasado curso como el «artista».
Todos contra Jesé, el único que sostiene el estandarte de la dignidad de la pólvora. Trece goles del Bichito en su resurrección más determinante en su ciclo de oro: ve puerta en el 41,9% de los partidos disputados desde el 20 de diciembre. Del doblete ante la Cultural en el Gran Canaria ante el punterazo de oro contra el Burgos desde la frontal. Un toque genial que hizo el 1-0 y acariciaba la plataforma de los trece puntos. Pero todo saltó por los aires por la fragilidad defensiva.
Recuperar a Jefté
Van 73 remates recibidos y ocho tantos encajados en esta seis jornadas. A un punto de la promoción de ascenso, el frente ofensivo no se toca con Jesé Rodríguez, Taisei Miyashiro, Fuster e Iván Jaime. En el banquillo y a la espera de una oportunidad, rostros como Jefté, que no ha visto portería, así como Elías Romero y un ilustre como Sandro.
Mientras no llega el estreno realizador del Harry Kane de Las Chumberas -Jefté ya encadena dos suplencias ante Cádiz y ante el Burgos-, el expistolero del Barça lleva un tanto con asistencia de Elías Romero. El bigoleador Miyashiro fue nombrado Mejor Jugador de agosto y Fuster luce un tanto y una asistencia en su expediente.
En el caso del malacitano Iván Jaime, su retirada desató el cabreo del Gran Canaria. Es uno de los activos de moda, como Churripi. Respaldos por el respetable y coleccionista de regates imposibles. Con el balón cosido a la bota, es el mimbre que más se acerca a Pedrola o Pejiño. Arte a mil por hora.
Urgencias, problemas defensivos, el síndrome de la enfermería eterna y la fiabilidad de Jesé. Ese 41,9 % de jornadas en las que ha visto portería le convierten en el amuleto de De la Barrera. El coruñés trata de ajustar la presión y el trabajo sin balón. Defender con precisión milimétrica y evitar las pifias de Herzog y Gio Bonfanti ante la formación burgalesa. Y el Eibar encadena cinco triunfos.
Guarismos del pánico
La formación armera se marcó un quince de quince. Tres de las cinco victorias fueron a domicilio. Solo cayó ante el Tete en el estreno liguero en Ipurúa. Y es que es el mejor arranque de la historia del club armero en 39 temporadas. Sólo en cuatro ocasiones logró enlazar cinco triunfos con Barasoain (98-99), Mendilibar (04-05), Garitano (22-23) y Etxeberria (23-24). La racha luce una precisión salvaje con once tantos y un 4,47 de goles esperados (xG). Van 23 remates y doce tantos. Un espíritu sanguinario ante una zaga amarilla en llamas. Pero con un Jesé inspirado. El guardaespaldas de la UD.
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