En una tarde para olvidar, todo fueron malas noticias. El más optimista podía agarrarse a la irrupción de Estanis Pedrola en la segunda mitad, actuación notable coronada por un gol que abría una rendija a la esperanza, pero ni eso salió bien. Porque cuando Estanis lideraba una contra peligrosa, fue objeto de falta y en su caída se lastimó el hombro. Quedaba la duda sobre si llegaba a tiempo al derbi asturiano, pero las primeras pruebas no han sido positivas y Calero no podrá contar con Estanis en el choque ante el Sporting.
Ahora queda por conocer cuál es el alcance de la lesión, el tiempo de recuperación y cómo se llevará a cabo esta, pero su ausencia apunta a alargarse varias semanas, lo que le descarta para la convocatoria del domingo ante el Sporting.
La lesión es una mala noticia a la vista de su aportación en las últimas semanas. Estanis ha sido una de las apuestas fuertes de la dirección deportiva el pasado verano, por eso el Oviedo pagó traspaso para hacerse con sus servicios a la Sampdoria, adelantándose a otros conjuntos de Segunda. Unas molestias físicas a los pocos días de aterrizar le impidieron estrenarse con el Oviedo en las primeras jornadas de la competición. Cuando volvió a estar en condiciones, irrumpió en la segunda mitad del choque ante el Burgos, con una jugada marca de la casa que levantó al Tartiere de sus asientos. Participó en la recta final del encuentro, ya encarrilado, en Zorrilla y en Sabadell fue el momento de la temporada en el que se le pudo ver durante más tiempo en el terreno de juego.
Su aportación en la segunda mitad parecía abrirle de par en par las puertas de la titularidad de cara al derbi. En un equipo en el que el frente de ataque se muestra algo trabado en ocasiones, el desparpajo y esa capacidad de desborde propia de Estanis es una bendición. Pero una mala caída una semana antes del choque más especial de la temporada en el Tartiere hará que el catalán se pierda el derbi y deba centrarse ahora e n su recuperación.
Ahora, a Calero le toca encajar las piezas del puzle para que el Oviedo trate de ser afilado en ambos costados. Pablo Sáenz parece contar con sitio fijo en la banda, aunque está por ver en qué flanco. El extremo ha destacado en este inicio desde el ala derecha. Sin embargo, en las dos últimas citas ligueras, Calero ha optado por situarlo de primeras en la izquierda, para tratar de darle más profundidad a su costado.
Fuente: La Nueva España






