Cuando al filo de la una de la tarde la columna de humo ha asomado en la zona del Picón, en la ladera del Tormes, más de un vecino de Fermoselle (Zamora) ha pensado: «Ya se volvió a liar». Con el cercano recuerdo del gran incendio de los Arribes del Duero de 2017, el pueblo vuelve a vivir la amenaza del fuego.
Otra vez el confinamiento, el precipitado desalojo de casi 80 ancianos de la residencia con del susto en el cuerpo y trasladados en ambulancias y vehículos particulares al pabellón polideportivo de Fermoselle. Una operación no exenta de tensión «porque las llamas se nos meten» comentaba azorado un familiar. El alcalde fermosellano, José Manuel Pilo, corrobora la «situación crítica» que se ha vivido y el «nerviosismo de pensar que no daba tiempo porque las llamas han vuelto a rodear la residencia. Por fortuna se ha salvado. Ayer (por el martes) estuvieron limpiando toda esta zona los del Plan Montel, esperemos que haya servido de algo, pero hay mucha vegetación por todas partes».
El fuego en Fermoselle / L. F.
Ante esta situación no es extraño que Pilo evoque el incendio terrible de 2017, «se ha revivido totalmente lo que sucedió porque además este fuego ha seguido el mismo patrón y similar trayectoria». Pasa Fermoselle y toma dirección Pinilla y Fornillos de Fermoselle, evacuados junto a Formariz, Palazuelo de Sayago, Cibanal, Zafara y Mámoles.
El alcalde de Fermoselle destaca la colaboración de los vecinos ayudando en la evacuación de los ancianos de la Residencia y poniendo su granito de arena para evitar el avance de las llamas hacia el pueblo. También la del personal municipal, de la residencia y los sanitarios, además de voluntarios, prestando atención a los mayores.

Ancianos de la residencia de Fermoselle trasladados al pabellón polideportivo del pueblo / Cedida
La situación sigue siendo muy complicada. «Esto no hay quien lo pare» apuntaba un bombero forestal. El viento y las altas temperaturas alimentan un incendio que vuelve a situar a Zamora en la trágica primera línea de estos desastres.
«A ver cómo se apaga si llega la vegetación hasta la cintura» apunta el alcalde de Fariza, Manuel Ramos, mientras colabora en la evacuación de Mámoles, Zafara y Palazuelo, tres pueblos del municipio. Muchas de esas personas se han alojado en el pabellón de Bermillo, otros en casas de familiares que ayer se apresuraban al rescate de los suyos con el mar de humo de fondo.
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