Los futuros del Ibex 35 y del resto de las bolsas europeas apuntan a una apertura mixta tras las fortísimas subidas de ayer a este lado del Atlántico, que llevaron al selectivo español a renovar máximos históricos por encima de los 19.800 puntos.
Nuevamente, la sesión parece que volverá a estar marcada por el petróleo. El crudo extiende las abultadas caídas de ayer, que han llevado al Brent por debajo de los 90 dólares (-1,3%, 87,2 dólares) y al WTI a poner en peligro los 80 dólares (-1%, 81,6 dólares), ante los aparentes avances en el conflicto de Oriente Medio, ya que Estados Unidos e Irán estarían trabajando en la vía diplomática.
Aunque Teherán ha rechazado las informaciones que apuntaban a que había aceptado un alto el fuego de diez días con Estados Unidos, las hostilidades se han interrumpido temporalmente. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, habló ayer con los periodistas a bordo del Air Force One y afirmó que Estados Unidos está «manteniendo reuniones con Irán» y que «podrían ocurrir cosas buenas».
«Ese ‘podrían’ deja un amplio margen de interpretación. Qué serían exactamente esas ‘cosas buenas’ o cuándo ‘podrían ocurrir’ sigue siendo una incógnita«, subrayan los analistas de Rabobank, que recuerdan que la guerra no ha terminado. De hecho, Trump ha recordado que la alternativa es que «si no funcionan, (EEUU) volverá a emprender una acción militar muy contundente». «Todo ello, por supuesto, depende de que esas conversaciones realmente se estén produciendo (o, al menos, de que sean con las personas que realmente tienen capacidad de decisión), algo que Irán continúa negando», agregan desde la firma neerlandesa.
Y es que Estados Unidos e Irán pueden haber pausado las hostilidades entre ellos, pero hay más actores involucrados. De hecho, tanto las fuerzas armadas jordanas como las israelíes afirmaron haber interceptado drones en el espacio aéreo jordano durante la madrugada de ayer. Al mismo tiempo, fuentes saudíes aseguraron haber derribado drones lanzados por milicias respaldadas por Irán que operan desde territorio iraquí. Todo ello, recordamos, después de que las hostilidades entre hutíes y saudíes se recrudecieran durante el fin de semana.
Los ataques del grupo armado yemení contra infraestructuras de Saudi Aramco en el estratégico puerto de Yanbu —la principal salida al mar Rojo para las exportaciones saudíes de petróleo— se produjeron después de que los hutíes anunciaran la semana pasada que los puertos saudíes del mar Rojo quedarían sometidos a un bloqueo, amenazando aún más el suministro de crudo hacia Asia.
LOS OJOS, EN LA FED
La incertidumbre derivada de este episodio no hace más que aumentar el interés por la reunión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de este miércoles, que ejercerá también de antesala a los cónclaves del Banco de Inglaterra y del Banco de Japón del jueves y el viernes, respectivamente.
Los inversores esperan que el banco central mantenga los tipos sin cambios, aunque buscarán señales más claras sobre la futura trayectoria de la política monetaria. Sin embargo, los futuros sobre los fondos federales siguen descontando una subida de 25 puntos básicos en septiembre, según la herramienta FedWatch de CME, ya que los inversores esperan una mayor inflación y una Fed más restrictiva de lo previsto.
«El hecho de que los últimos datos de inflación hayan sido más moderados de lo esperado podría animar a la Fed a posponer la decisión hasta septiembre. Pero el repunte de los precios de la energía, sin una solución clara ni en Oriente Medio ni en Ucrania, sugiere que la Fed acabará aplicando esa subida de tipos más pronto que tarde», apunta Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, que apuesta por una subida de tipos en septiembre. Según esta experta, el noveno mes del año «es el momento más adecuado para actuar», pues los meses de verano «suelen caracterizarse por una menor liquidez y reacciones más intensas en los mercados».
Sin embargo, agrega, dado que la Fed está cambiando su estrategia de comunicación y de orientación bajo la presidencia de Kevin Warsh, una subida «sorpresa» de 25 puntos básicos este miércoles «no sería una gran sorpresa». «Sea cual sea la decisión de la Fed, el comunicado que la acompañe probablemente mantendrá un tono prudente, apuntando a varios escenarios posibles que dependerán de la evolución macroeconómica, del contexto geopolítico y de los próximos datos económicos», añade.
A su vez, los analistas de Rabobank destacan la poca fluidez que parece haber entre Trump y Warsh. El presidente estadounidense volvió a dejar muy clara ayer su postura sobre los tipos de interés y la Reserva Federal, insistiendo en que «los tipos deberían bajar», aunque matizó que «se necesita el consenso de otras personas», al tiempo que apuntó que «Warsh es excelente, pero tiene una junta». «El tono fue más moderado que el utilizado cuando hablaba del predecesor de Warsh (quizá dejando cierto margen para que Warsh mantenga los tipos o incluso los suba), aunque el listón para considerar este discurso ‘más suave’ era extremadamente bajo», indican desde la entidad neerlandesa.
En este sentido, Rabobank señala que la Fed está bastante dividida en este momento, con cinco miembros con posturas más restrictivas (‘hawkish’), otros cinco favorables a una postura acomodaticia (‘dovish’) y el resto situándose «cerca del centro». Sin embargo, subraya, ese «aparente» equilibrio «exagera la fortaleza real del bloque más agresivo», ya que Warsh se encuentra «claramente» en el lado acomodaticio y, como presidente de la Fed, dispone además de una influencia adicional para orientar el debate y construir consensos.
«Más importante aún es que la aritmética de las votaciones también favorece a ese grupo: cinco de los miembros acomodaticios tienen derecho a voto, mientras que solo dos de los miembros más restrictivos votan actualmente, ya que los demás son suplentes o no votan en esta rotación», explica la firma. Por lo tanto, salvo que los ‘halcones’ logren atraer a los miembros centristas a su bando, el equilibrio de votos seguirá inclinándose claramente hacia el lado acomodaticio, elevando aún más el listón, a su parecer, para nuevas subidas de tipos.
EMPRESAS
Todo ello, mientras continúa la temporada de resultados en Europa y en Estados Unidos. A este lado del Atlántico hemos conocido cifras trimestrales y semestrales como, entre otros, las de Merlin Properties u Oryzon Genomics en el mercado español.
En Estados Unidos la vista está puesta en las grandes tecnológicas, con las cuentas de Microsoft y Meta el miércoles y Amazon y Apple el jueves. Según los analistas, la volatilidad observada en índices con gran peso tecnológico, como el S&P 500 o el Nasdaq en EEUU y el Kospi en Corea del Sur, reflejan la incertidumbre que generan las cuentas de los llamados hiperescaladores, es decir, las grandes tecnológicas que operan centros de datos a gran escala y que están alimentando el rally de la inteligencia artificial (IA).
Cabe señalar que SK Hynix se desplomó más de un 10% durante la sesión asiática por este motivo y tras una jornada de dudas en Wall Street. Otros fabricantes de chips como Samsung y compañías como SoftBank, con gran exposición al fabricante Arm, también cayeron con muchísima fuerza.
Para Ozkardeskaya, al igual que sucedió la semana pasada con las cuentas de Alphabet y Tesla, la clave estará en cuánto planean seguir gastando estas compañías para desarrollar la IA y cuánto dinero les queda en caja. Y es que las grandes inversiones en IA han hecho que el flujo de caja de algunas de estas compañías pase a ser negativo, lo que les está obligando a buscar financiación adicional mediante emisiones de acciones y deuda en un entorno de expectativas de tipos de interés al alza que hace que esta financiación resulte menos atractiva.
«Cabe señalar que un mayor gasto podría seguir impulsando durante algún tiempo a las empresas de la cadena de suministro vinculadas a la IA. Sin embargo, también aumentará la presión sobre las valoraciones de las grandes tecnológicas, ya que estas compañías están atravesando un importante cambio estructural: antes eran negocios con escasas necesidades de capital y abundante flujo de caja libre; ahora se están convirtiendo en gigantes altamente apalancados y con un modelo mucho más intensivo en capital. Y eso las hace mucho más vulnerables a los cambios en los tipos de interés», sentencia esta experta.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el euro cotiza plano frente al dólar (-0,02%, 1,1364 dólares).
El oro cae un 1% y se mueve en los 4.030 dólares, mientras que la plata se deja un 3% y cae hasta los 57 dólares.
El rendimiento del bono estadounidense a 10 años se modera al 4,63%.
En el mercado de las criptomonedas, el bitcoin cede hasta los 63.400 dólares.











