Keiko Fujimori asume formalmente este martes la presidencia de Perú. Recibirá los atributos de mando 26 años y cuatro meses después de que su padre, Alberto Fujimori, huyera del país en medio de grandes movilizaciones en su contra. El ‘Chino’, como le decían pese a su origen japonés, no pudo completar su tercer y controvertido mandato. Dimitió por fax desde Japón. Aquellos episodios parecen haber sucedido en un Perú distinto y tan alejado en el tiempo que buena parte de los ciudadanos consideraron que la hija, por entonces Primera Dama, no está condenada a ser una versión 2.0 de un proceso histórico marcado por la violencia estatal, la corrupción, esterilizaciones forzadas masivas y masacres en zonas rurales.
La flamante mandataria pasó al segundo turno con apenas el 17% de los votos. Se propone reivindicar el legado paterno y, a la vez, no repetir sus pasos. La mandataria nombró el lunes a Luis Galarreta como nuevo presidente del Consejo de Ministros. Será el interlocutor con la legislatura. Aunque forma parte del círculo de confianza de Keiko no es considerado un fujimorista de vieja cepa. Elmer Cuba asumirá la cartera de Economía y Finanzas, mientras que Carlos Espá será el nuevo ministro de Relaciones Exteriores. En las vísperas de su toma de posesión, la consultora Ipsos dio cuenta de que casi siete de cada 10 peruanos consideran que merece una oportunidad para demostrar su capacidad de gobernante. La mayor confianza en una buena administración se encuentra en Lima. El sur del país está dominado por el pesimismo. Sindicatos, campesinos y empresarios tienen expectativas encontradas.
La líder de Fuerza Popular es la primera mujer en ocupar la presidencia por medio del voto. Dina Boluarte, quien asumió en diciembre de 2022 en reemplazo del destituido Pedro Castillo, y que fue a la vez destituida en octubre de 2025 por el mismo Congreso, forma parte del período oscuro de sucesivas crisis instituciones que Fujimori se propone cerrar. En menos de 10 años pasaron por el Palacio Pizarro ocho presidentes, un número que refleja la descomposición del sistema político.
Mano dura
Los desafíos de Keiko, como la llaman casi todos, son enormes. Llega al Ejecutivo con la promesa de una «mano dura» contra la delincuencia, uno de los temas que más preocupa en las ciudades. Sobre todo, ella quiere ser la garante para los mercados de que el «modelo peruano», basado en la energía, la minería extractiva y la agricultura, puede acelerar el ritmo del crecimiento económico. Se espera en su primer mensaje un llamado al diálogo institucional y la construcción de consensos en un Congreso. La Cámara de Diputados tiene mayoría opositora.
«Será un espacio político complicado. Esta entidad tiene, entre otras prerrogativas, la posibilidad de interpelar y censurar a los ministros de Estado, la capacidad de iniciar y aprobar proyectos de ley para ser enviados a la Cámara de Senadores, y la opción de conformar comisiones investigadoras sobre cualquier asunto público», señaló el diario limeño ‘El Comercio’. «Usadas responsablemente, estas facultades pueden ayudar a una mejor gobernanza y control político del Estado. Sin embargo, si se utilizan para fines populistas o de obstrucción activa del Gobierno, los años que vienen serán muy difíciles para la gobernabilidad».
Uno de los grandes desafíos que le espera a Fujimori es del orden ambiental debido a la superposición de El Niño Costero y El Niño Global. «El primer examen serio del próximo Gobierno será enfrentar la tormenta perfecta de un fenómeno climático que también puede ser una conmoción de la economía, un problema para la infraestructura más expuesta al paso de las aguas y una amenaza para la vida y la salud de decenas de miles de peruanos», señaló el analista político César Hildebrandt. La Marina de Guerra ha informado sobre olas de hasta el triple de su altura habitual. Se teme un verdadero verano en el invierno peruano con lluvias extremas en el Norte y Centro, sequías graves en el Sur, inundaciones y un calor prolongado acelerarán la propagación de mosquitos, con la amenaza de brotes epidemiológicos de dengue y malaria. Se calcula que unos cinco millones de peruanos se encuentran expuestos a pérdidas de vivienda, infraestructura de salud y terrenos de cultivo.
Nuevo mapa regional
Pero el martes es para Fujimori un día de reparación familiar, además de un acontecimiento institucional. El número dos del Departamento de Estado norteamericano, Christopher Landau, arribó a Lima para saludar a la presidenta a la que espera sumar a la zona de influencia de Washington. El rey Felipe VI representa a España en la toma de posesión. El ultraderechista argentino Javier Milei llegó a Lima después protagonizar un serio incidente político y diplomático en Brasil, donde durante un acto de respaldo a Flávio Bolsonaro, llamó a Luiz Inacio Lula da Silva «basura socialista», entre otras agresiones. El presidente de Brasil evitó viajar a Perú. Ha ido en su nombre el ministro de Exteriores, Mauro Vieira. Lula advierte una creciente hostilidad regional hacia su país, alentada por la administración de Donald Trump, y que puede crecer de cara a los comicios de octubre en los que pone en juego su reelección. El próximo capítulo tendrá lugar el 8 de agosto en Bogotá cuando asuma el ultraderechista colombiano, Abelardo de la Espriella.
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