La conocida como hormiga blanca ha vuelto a aparecer en Artà. El Ayuntamiento ha confirmado su presencia durante los últimos días en dos inmuebles del municipio, uno situado en la calle de les Roques y otro en la calle de Josep Sanxo de la Jordana. La misma plaga también ha sido localizada y tratada en un edificio municipal de la Colònia de Sant Pere.
El Consistorio ha pedido a los vecinos que revisen las estructuras de madera de sus viviendas y permanezcan atentos a cualquier señal sospechosa. La preocupación no es menor: estos insectos pueden alimentarse durante meses del interior de vigas, marcos o techos sin que los daños resulten evidentes desde el exterior.
La hormiga blanca no es realmente una hormiga
Pese a su nombre popular, la hormiga blanca es en realidad una termita. Se trata de un insecto social que vive en colonias y se alimenta principalmente de celulosa, una sustancia presente en la madera, el papel, el cartón y otros materiales de origen vegetal.
Los individuos obreros suelen tener un cuerpo blanquecino o crema, de ahí la denominación de hormiga blanca. Sin embargo, las termitas pertenecen a un grupo diferente al de las hormigas y se distinguen, entre otras características, por su cuerpo sin una cintura estrecha y por sus antenas rectas.
En el aviso emitido por el Ayuntamiento de Artà en octubre de 2025, la especie localizada fue identificada como Reticulitermes lucifugus, una termita subterránea reconocida por el Banco de Datos de la Fauna Ibérica del Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC.
Por qué puede resultar peligrosa para una vivienda
El principal peligro de las termitas no está relacionado con la salud de las personas. Estos insectos no suelen representar un riesgo sanitario directo, pero sí pueden ocasionar daños importantes en edificios al consumir lentamente sus elementos de madera.
Su actividad es especialmente difícil de detectar porque penetran en la madera y la van vaciando desde dentro, mientras mantienen aparentemente intacta la capa exterior. Una viga, un marco de puerta o una estructura de cubierta pueden conservar un aspecto normal y, sin embargo, haber perdido buena parte de su resistencia.
Las termitas encuentran condiciones favorables en espacios oscuros, tranquilos y con madera poco visible, como falsos techos, cubiertas, marcos de puertas o zonas con escasa ventilación. La presencia de humedad también puede favorecer determinados ataques y acelerar el deterioro de los materiales.
El antecedente más grave conocido en Artà se produjo en octubre de 2025. Tras el derrumbe parcial del techo de una vivienda de la calle de les Roques, se detectó la presencia de Reticulitermes lucifugus. No hubo daños personales, pero el Ayuntamiento recomendó entonces revisar las estructuras de madera de los inmuebles cercanos para evitar futuros problemas estructurales.
Infestación de termitas / Anticimex
Las señales que pueden revelar la presencia de termitas
Entre los indicios que deben despertar sospechas se encuentra la madera que suena hueca al golpearla suavemente, que se muestra frágil o que cede con facilidad. También pueden aparecer pequeñas galerías, deformaciones o acumulaciones de polvo fino alrededor de marcos, ventanas, puertas y techos.
El Ayuntamiento aconseja revisar especialmente las zonas ocultas. En caso de duda, plantea retirar los tapajuntas de las puertas o inspeccionar otros elementos de madera poco visibles, ya que suelen ser algunos de los primeros lugares afectados.
La aparición de insectos alados o de numerosas alas desprendidas cerca de ventanas también puede señalar la salida de ejemplares reproductores de una colonia. No obstante, observar termitas voladoras no confirma por sí solo que el edificio esté infestado, por lo que normalmente resulta necesaria una inspección profesional.
¿Hay una plaga de hormiga blanca en Mallorca?
Los nuevos casos confirman que la presencia de termitas no constituye un episodio aislado en el municipio de Artà.
Sin embargo, el aviso municipal no habla de una plaga generalizada en toda Mallorca ni existe, por ahora, un recuento público que permita conocer cuántos edificios de la isla están afectados. La presencia de termitas puede quedar limitada a determinados inmuebles o extenderse por varias propiedades próximas, especialmente cuando se trata de especies que forman colonias subterráneas.
Ante cualquier sospecha, la recomendación es no limitarse a aplicar insecticidas domésticos ni retirar únicamente la madera visible. El Ayuntamiento pide contactar con empresas especializadas en control de plagas y tratamiento de la madera, o solicitar la valoración de constructores y arquitectos cuando puedan existir daños estructurales. También aconseja comunicar los casos al propio Consistorio para facilitar el seguimiento de la situación.













