Dieciséis años después la historia se volvió a repetir y España se coronó campeona del mundo, igualando las dos estrellas de Francia y Uruguay, con hegemonía azulgrana en sus filas.
Como en 2010, el combinado nacional tuvo un marcado sello azulgrana. Si en Sudáfrica el entonces seleccionador de La Roja Vicente del Bosque contó con un total de ocho jugadores del Barça, en Estados Unidos el actual técnico de España, Luis de la Fuente, se llevó idéntico número de azulgrana. Los Puyol, Xavi, Iniesta, Busquets, Piqué, Pedro, Villa y Valdés dieron paso en esta ocasión a los Lamine, Pedri, Cubarsí, Olmo, Ferran, Eric Garcia, Gavi y Joan Garcia. Ambos entrenadores apostaron el estilo de juego de posesión, que ha erigido al Barça en todo un referente dentro del mundo del fútbol a lo largo de su historia, primero con Rinus Michels, luego con Johan Cruyff y su ‘Dream Team’ y en este siglo XXI con Pep Guardiola, Tito Vilanova, Luis Enrique y ahora con Hansi Flick.
En la primera final de su historia, La Roja logró hacerse con el cetro mundial con un once eminentemente azulgrana. Siete de los once jugadores que se enfrentaron a Países Bajos eran del Barça: Piqué y Puyol formaban el eje de la zaga, mientras que el centro del campo contaba con Xavi, Busquets e Iniesta, más Pedro y Villa en la delantera. El asturiano firmó ese mismo verano por el Barça procedente del Valencia. El único que no participó ni un minuto, ni en la final ni en todo el Mundial, fue Víctor Valdés, que como Joan Garcia esta temporada acabó entonces como Zamora de LaLiga después de ganar también el título liguero. Iker Casillas, como Unai Simón ahora, era el que tenía la confianza del seleccionador para cubrir la portería. En el estadio Soccer City quién llevó a España a la gloria fue Andrés Iniesta. En la prórroga, en el minuto 116, el centrocampista azulgrana recibió un pase de Cesc y conectó un disparo con la derecha para batir a Stekelenburg. Iniesta hizo enloquecer a todo un país y emocionó con su dedicatoria a su amigo Dani Jarque, fallecido un año antes de un infarto agudo de miocardio de forma súbita mientras descansaba en la habitación del hotel en Coverciano, donde estaba concentrado con el Espanyol.

De Iniesta, a Ferran
Aunque con menos presencia en el once inicial, el Barça también fue doblemente protagonista en la final frente a Argentina de este pasado domingo. De entrada, De la Fuente solo contó con tres azulgrana en su once. Cubarsí, elegido mejor joven del Mundial, Dani Olmo -que volvió a reivindicarse con La Roja con su gran Mundial- y Lamine Yamal fueron titulares ante la albiceleste de Leo Messi.


Sin embargo, tras el descanso entraron tres jugadores del Barça más: Pedri, que en este Mundial perdió algo de protagonismo al llegar agotado a la cita, y Ferran Torres, que acabó siendo decisivo, ingresaron en el minuto 61. Ya en la prórroga, Eric Garcia, que hasta entonces no había disputado ni un solo minuto en todo el Mundial, tuvo que reemplazar a Laporte en el 98’, ocho minutos antes de que Ferran Torres llevara a España hacia su segunda estrella, justo en el minuto 106 de la prórroga. El delantero del Barça remató con la zurda una dejada que Nico hizo con la cabeza desde el segundo palo después de que Pedro Porro colgara el balón desde la derecha tras un pase previo de Lamine Yamal. El de Foios enloqueció y se fue al córner a celebrarlo dando una patada al banderín. De inmediato, tanto sus compañeros que estaban dentro del campo como los del banquillo saltaron sobre él para festejar un tanto que directamente lo llevaba a la historia de la selección española. Ferran cogía el testigo de Iniesta para que La Roja pudiera colgarse su segunda estrella en la camiseta y, de paso, volvía a dejar muy alto el pabellón del Barça, que confirmaba a dos de sus jugadores como los héroes de las dos finales del Mundial que España ha disputado y ha ganado hasta ahora.











