La final del Mundial 2026 entre España y Argentina no solo decidirá quién levanta la Copa del Mundo. También pondrá el broche definitivo a varias carreras individuales que han marcado el torneo. Entre ellas, la pelea por la Bota de Oro Adidas y el reto personal de Mikel Oyarzabal, que llega al último partido con la oportunidad de entrar en la historia del fútbol español.
El atacante de la Real Sociedad suma cinco goles y una asistencia en el campeonato. Un registro sobresaliente que le ha permitido situarse entre los máximos artilleros del torneo, aunque todavía lejos de los dos grandes protagonistas de la clasificación: Leo Messi y Kylian Mbappé, ambos empatados con ocho tantos.
Messi celebra la remontada de Argentina frente a Inglaterra. / SD
La Bota de Oro, una misión casi imposible
Las cuentas para que Oyarzabal termine como máximo goleador del Mundial son extremadamente complicadas. El internacional español necesita firmar una actuación histórica en la final ante Argentina.
Con cinco goles en su casillero, únicamente podría alcanzar la Bota de Oro si marca cuatro tantos frente a la Albiceleste. Ese póker le permitiría alcanzar los nueve goles y superar los ocho que actualmente acumulan Messi y Mbappé.

Kylian Mbappé, tras la derrota ante España / SD
Sin embargo, el escenario todavía exige otra condición indispensable: que ninguno de los dos aumente sus registros. Messi disputará precisamente la final frente a España, mientras que Mbappé todavía tendrá un partido más para incrementar sus cifras en el duelo por el tercer y cuarto puesto contra Inglaterra.
Por tanto, el camino hacia la Bota de Oro pasa por una actuación absolutamente extraordinaria de Oyarzabal y por dos tropiezos goleadores de las dos grandes estrellas del campeonato.
Messi y Mbappé mantienen un pulso apasionante
La verdadera batalla por el galardón individual continúa centrada en Leo Messi y Kylian Mbappé. Ambos llegan igualados con ocho goles, aunque el argentino parte con ventaja gracias al primer criterio de desempate.
Messi suma cuatro asistencias durante el torneo, una más que las tres de Mbappé. Si el Mundial terminase en este momento, sería el capitán argentino quien levantaría la Bota de Oro.

Mikel Oyarzabal dedicándole su primer gol contra Austria a su futuro hijo / Archivo
No obstante, el delantero francés todavía dispone de una oportunidad adicional para alterar la clasificación en el encuentro por el tercer puesto. Incluso una asistencia podría igualar el segundo criterio de desempate, trasladando la decisión a los minutos disputados, apartado en el que Mbappé parte actualmente con ventaja. Todo ello convierte las últimas horas del Mundial en un apasionante pulso entre dos futbolistas que han vuelto a dominar el panorama internacional.
El gran objetivo de Oyarzabal está en la historia de España
Aunque conquistar la Bota de Oro parece una empresa reservada para la épica, Oyarzabal sí tiene un objetivo perfectamente al alcance de su mano.
Con cinco goles, el delantero ya ha igualado la mejor marca de un futbolista español en una misma Copa del Mundo. Hasta ahora, ese registro pertenecía únicamente a David Villa, autor de cinco tantos en Sudáfrica 2010, y a Emilio Butragueño, que alcanzó la misma cifra en México 1986. Los tres comparten actualmente el liderato histórico de goleadores españoles en una sola edición mundialista. Un único tanto en la final bastaría para romper ese empate y permitir a Oyarzabal convertirse, en solitario, en el futbolista español con más goles en un mismo Mundial.

David Villa celebra el gol de España ante Portugal en el Mundial de Sudáfrica / EFE
Sería un récord de enorme valor simbólico. Villa logró aquellos cinco goles durante el camino hacia el primer y único título mundial de España, mientras que Butragueño firmó una actuación inolvidable con su histórico póker frente a Dinamarca en los octavos de final de México 1986.
Ahora, cuatro décadas después de la exhibición del «Buitre» y dieciséis años después del campeonato conquistado en Johannesburgo, Oyarzabal tiene la oportunidad de escribir su propio capítulo.
Oyarzabal quiere cerrar el Mundial haciendo historia
La Bota de Oro continúa siendo un objetivo prácticamente utópico. Necesita una final perfecta, cuatro goles y que ni Messi ni Mbappé amplíen sus cifras en sus respectivos compromisos.
Pero el fútbol también se construye sobre metas alcanzables. En este caso, Oyarzabal está a solo un gol de superar una marca que ha permanecido intacta durante décadas y que pertenece a dos leyendas del fútbol español.

AMDEP7797. LOS ÁNGELES (ESTADOS UNIDOS), 02/07/2026.- Mikel Oyarzabal de España celebra un gol este jueves, en un partido por los dieciseisavos de final del Mundial de la FIFA 2026 entre España y Austria en el estadio SoFi en Los Ángeles (Estados Unidos). EFE/ Lavandeira Jr / Lavandeira Jr / EFE
Si consigue batir la portería argentina en la gran final, el delantero donostiarra no solo ayudará a España en su intento por conquistar la segunda estrella mundialista. También inscribirá su nombre en los libros de historia como el máximo goleador español en una misma edición de la Copa del Mundo, superando a David Villa y Emilio Butragueño y culminando el mejor Mundial de su carrera.











