Denzel Dumfries ya es jugador del Real Madrid. El lateral derecho neerlandés, que ha costado a los blancos los 20 millones de euros que figuraban en su cláusula de rescisión en el Inter de Milán, jugará en el Santiago Bernabéu las próximas cuatro temporadas. Un secreto a voces que se conocía desde hace semanas en el entorno del equipo, pero que el club ha tardado en hacer público por una razón estrictamente contable.
Una maniobra financiera
El retraso del anuncio Real del fichaje de Denzel Dumfries por parte del Real Madrid responde a una estrategia financiera y de control económico. Al esperar al 1 de julio, el club evita que el coste del traspaso y el salario de la primera temporada computen en el ejercicio fiscal anterior. Esta táctica contable permite a la entidad aligerar sus cuentas y liberar masa salarial de cara a los límites marcados por la competición. En España, los futbolistas profesionales tributan a través del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Al encontrarse en el tramo más alto de ingresos, se les aplican los tipos marginales máximos. El tipo impositivo roza el 50%: Dependiendo de la comunidad autónoma, un jugador de élite en el Real Madrid o el Atlético paga un tipo marginal máximo de entre el 45% y el 47%. En otras regiones como Cataluña, esta cifra se eleva incluso más.
Además, los futbolistas negocian casi siempre sus salarios en cantidades netas (limpias de impuestos). Si un jugador exige cobrar 6 millones de euros netos al año, el Real Madrid debe abonarle un sueldo bruto cercano a los 12 millones de euros para cubrir la retención fiscal. Para rebajar esta carga y ser competitivos frente a ligas con ventajas fiscales, la legislación española permite la conocida regla 85/15. El jugador debe percibir obligatoriamente al menos el 85% de sus ingresos totales como rendimientos del trabajo, tributando al tipo máximo del IRPF (cercano al 47%). Se permite que hasta un máximo del 15% de su nómina se pague a una sociedad que gestione sus derechos de imagen. Esta parte no tributa por IRPF, sino por el Impuesto de Sociedades, que cuenta con un tipo fijo mucho más bajo (normalmente el 25%), aliviando de forma legal el coste total para el club.
Después de la llegada de José Mourinho, Marc Cucurella, Ibrahima Konaté y Bernardo Silva, el holandés aterriza en el club blanco para reforzar la zaga del Madrid, con un jugador además de defender tiene tendencia a proyectarse en ataque. El físico de Dumfries, que roza el 1,90, y su faceta goleadora en el Inter (anotó 11 goles la campaña anterior) encajan con la intención de verticalizar las bandas del el técnico portugués. Este es el escueto comunicado del Real Madrid en el que se anunciaba el desembarco de Dumfries: «El Real Madrid C. F. y el Inter de Milán han llegado a un acuerdo para el traspaso del jugador Denzel Dumfries, que queda vinculado a nuestro club durante las próximas cuatro temporadas, hasta el 30 de junio de 2030».
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