La selección australiana de Awer Mabil se despidió el pasado viernes del Mundial de la forma más cruel posible. Los ‘Socceroos’ cayeron eliminados ante Egipto en la tanda de penaltis, poniendo fin a un torneo que dejó una imagen muy positiva del combinado oceánico.
Australia comenzó la serie desde los once metros con un fallo en su primer lanzamiento, mientras que Egipto no desaprovechó ninguna de sus oportunidades. Awer Mabil, que había ingresado al inicio de la prórroga, asumió la responsabilidad del tercer penalti y lo transformó con sangre fría, engañando al guardameta rival y manteniendo con vida a su selección.
‘Capitán’ en la derrota
El momento más duro llegó en el siguiente lanzamiento australiano. Lucas Herrington, de solo 18 años y convertido en el futbolista más joven en debutar como titular con Australia, estrelló su disparo en el larguero. El fallo dejó a Egipto con el penalti definitivo para sellar su clasificación, una oportunidad que no desaprovechó.
Mientras Herrington regresaba abatido hacia el centro del campo, Awer Mabil protagonizó una de las imágenes de la noche. El extremo del Castellón se acercó al joven internacional para consolarlo en un gesto que reflejó su compañerismo en un momento duro también para el jugador orellut.
Tras el encuentro, Mabil también quiso poner en valor el papel desempeñado por Australia durante el torneo. «Debemos estar muy orgullosos de lo que hemos logrado como nación en este torneo. Ha sido un gran Mundial para nosotros como país y también una oportunidad para mostrar nuestro talento joven. Hay mucho que aprender de esta experiencia», señaló el futbolista albinegro.
Mabil, además, pasó a formar parte de la historia albinegra al convertirse en el segundo jugador en disputar una Copa del Mundo perteneciendo al Castellón, después de que lo hiciera Brian Cipenga con la República Democrática del Congo en la tercera jornada de la fase de grupos ante Uzbekistán.
Fuente: El Periódico de Mediterráneo












