Un equipo de investigación ha desarrollado un innovador corazón robótico blando capaz de imitar con gran precisión la dinámica cardiaca humana. La plataforma se perfila como una herramienta clave para estudiar patologías, ensayar tratamientos y validar dispositivos que pueden salvar vidas.
Científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, han presentado un corazón robótico blando capaz de imitar con notable fidelidad el funcionamiento del lado izquierdo del corazón humano, una herramienta con la que aspiran a acelerar el estudio de enfermedades cardiacas y el desarrollo de dispositivos médicos antes de que lleguen a probarse en pacientes.
El trabajo, desarrollado en dos estudios publicados en las revistas Nature Communications y Advanced Science, describe un simulador in vitro biomimético con control de la compliancia y un diseño de bucle cerrado, de acuerdo a una nota de prensa.
El valor de la personalización
La gran novedad del dispositivo está en que no se limita a reproducir un latido mecánico genérico. El modelo incorpora estructuras clave del corazón real, como válvulas artificiales, músculos papilares y cuerdas tendinosas, y combina membranas de silicona con fibras musculares robóticas blandas accionadas por presión hidráulica.
Según explican los especialistas, esta arquitectura permite reproducir el movimiento de contracción y torsión del corazón, así como simular el retroceso de sangre cuando la válvula mitral falla. Esa capacidad para recrear patologías concretas es especialmente relevante en una forma compleja de insuficiencia cardiaca, para la que faltan modelos de prueba que puedan controlarse.
Referencias
- Compliance modulation of a soft robotic atrioventricular model of heart failure with preserved ejection fraction. James Davies et al. Nature Communications (2026). DOI:https://dx.doi.org/10.1038/s41467-026-73791-w
- A Soft Robotic Model for Simulating Heart Valve Disease and Cardiac Interventions. James Davies et al. Advanced Science (2026). DOI:https://dx.doi.org/10.1002/advs.75382
El simulador reproduce rasgos clave de esa enfermedad, como la relajación alterada, la restricción pericárdica y el aumento de la rigidez ventricular, además de validar su respuesta en términos hemodinámicos y biomecánicos.
El corazón robótico blando reproduce los complejos movimientos y estructuras internas del corazón humano. / Crédito: UNSW/Richard Freeman.
Aplicaciones con gran impacto en la salud
Los investigadores aseguran que el sistema ofrece también una plataforma útil para ensayar procedimientos y dispositivos en condiciones realistas. En las pruebas efectuadas, el corazón robótico generó patrones de presión y flujo comparables a los de un corazón humano sano, y también permitió inducir cuadros como regurgitación mitral y prolapso de la válvula. Además, el grupo comprobó su compatibilidad con técnicas clínicas no invasivas como la ecocardiografía.
Entre las aplicaciones más prometedoras figura el ensayo de nuevos catéteres y herramientas quirúrgicas. Incluso, un catéter robótico blando desarrollado por el equipo fue probado dentro del corazón artificial, donde pudo navegar por su interior y detectar el contacto con estructuras cardiacas en movimiento. Para los autores, ese tipo de plataforma podría acelerar la validación de tecnologías y reducir la dependencia de modelos animales en fases tempranas de desarrollo.
Fuente: Levante – EMV













