El presidente de la Junta de Andalucía en funciones, Juanma Moreno, quiere revalidar esta semana su cargo. El líder popular, que este sábado reconocía que por el momento no había acuerdo, entra en una semana decisiva para su futuro y el de la comunidad autónoma en busca de un gobierno ‘in extremis’. Así, tratará de hacer equilibrios entre conseguir el respaldo de Vox y mantener su imagen de dirigente moderado.
Este lunes, a partir de las 12:00, el candidato a la reelección expondrá su programa de gobierno para los próximos cuatro años en Andalucía. Ya al día siguiente, se retomará el pleno a las 10:00 con las réplicas de los líderes de la oposición y por la tarde llegará el primer momento clave: la primera votación. Aquí quedará demostrado si PP y Vox han alcanzado ya un acuerdo o, si por el contrario, necesitan más tiempo.
De darse la segunda opción, el Reglamento da 48 horas más al candidato para poder conseguir los apoyos necesarios, por lo que habría una nueva votación en la tarde del jueves. Moreno solo necesita dos escaños, pues en vez de alcanzar los 55 que exige la mayoría absoluta, obtuvo 53 diputados en las elecciones autonómicas. Sin embargo, en Vox recuerdan que ellos ofrecen 15, los que tienen, no dos.
Pese a que Gavira insiste en que aún no hay acuerdo, el ambiente en su formación es mucho más optimista. De hecho, fuentes del partido consultadas reconocen que el pasado lunes hubo una reunión que fue «muy bien». Aún así, los Abascal tienen experiencia con Moreno y no quieren que se repita lo que ya ocurrió en 2018, cuando no se desarrollaron todas las medidas que pedían, es por eso que ahora lo quieren todo por escrito, hasta que eso no ocurra, no dan nada por hecho.
La sombra de la prioridad nacional
PP y Vox han impuesto un pacto de silencio sobre las negociaciones. Encuentros secretos y cientos de preguntas de la prensa al respecto esquivadas. Ha sido así desde que comenzaron las negociaciones el 10 de junio. «Moreno tardó 12 días en descolgar el teléfono», repite una y otra vez Gavira cada vez que se le pregunta por el acuerdo. Aun así, ambas formaciones defienden que tratarán de alcanzar una firma cuanto antes.
El cambio de ritmo tiene una respuesta sencilla: los presupuestos de la comunidad. Si Moreno tiene claro algo es que Andalucía tiene que tener las cuentas de 2027 «en tiempo y forma». Esta ha sido su principal crítica contra el Gobierno de Pedro Sánchez y no puede caer en lo mismo. Para conseguir este objetivo, hay que trabajar en el proyecto desde principios de julio y el tiempo corre.
El dirigente popular llegó a la presidencia en 2018 gracias a los apoyos de Ciudadanos y Vox, pero también gracias al voto prestado de miles de socialistas. Durante estos ocho años, Moreno ha sacado pecho de su imagen de moderado y su vía andaluza, distanciada de otros líderes populares como la madrileña Isabel Díaz Ayuso. No hay más que ver su vídeo este domingo apoyando al colectivo LGTBI+.
El pacto con Vox tienen un difícil encaje en ese perfil de moderado. Enfrente tiene la prioridad nacional a la que se han abrazado los de Santiago Abascal en este ciclo electoral. En Extremadura, Aragón y Castilla y León, los varones populares han tenido que ceder estas competencias a Vox, que se ha hecho con una consejería de Desregularización, una cartera con la que competir contra el discurso de Pedro Sánchez.
Críticas de Vox a la gestión del sector primario
El presidente no quiere dejar de ser el mismo ni olvidarse de ese «corazón» que el mismo aseguraba tener para acoger a los menores migrantes y que dejó numerosos reproches por parte de sus nuevos compañeros de viaje en la anterior legislatura. «Voy a seguir siendo yo mismo». Lo dijo ante los suyos dos días después de las elecciones, cuando sabía que Vox era la única llave posible para volver a San Telmo.
La otra gran pata de Vox en esta campaña electoral ha sido su discurso sobre el campo. De hecho, las críticas a la gestión del Gobierno popular han ido a más tras las elecciones. Tres de las últimas intervenciones de sus dirigentes en Andalucía han ido relacionadas con las políticas agrarias y ganaderas que se desarrollan en la comunidad, pese a las peticiones de las asociaciones de continuar la actual línea de trabajo.
Esta es de las pocas pistas que dan los de Vox sobre lo que podría estar sobre la mesa de las negociaciones. No es una sorpresa para nadie, ya tienen esta cartera también en el resto de comunidades en las que han entrado en el Gobierno en los últimos meses. Aunque Moreno quiere gobernar en solitario, Abascal no lo ha permitido en ningún territorio y pese a que Andalucía solo hacen falta dos diputados, no lo va a poner fácil.
Fuente: El Correo de Andalucía
















