Los wasap entre el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y su secretaria Gertrudis Alcázar en el marco de la investigación de la UDEF revelan desde reuniones empresariales hasta cuestiones cotidianas de su actividad orgánica.
Entre estas últimas se encuadra una petición del PSPV por un asunto que generaba incomodidad en el partido: la presencia de Rodríguez Zapatero en un acto de la Diputación de Valencia que promovía Ens Uneix, el partido escindido de los socialistas que lidera Jorge Rodríguez.
Uno de los mensajes confirma que la ministra y secretaria general del PSPV, Diana Morant, habría intercedido para evitar la presencia de ZP en el acto. “Buenas noches, tema interno. Morant recomienda no hacer lo de Valencia. Se adquirió compromiso porque ellos iban a dar unos pasos que no están dando. No ir y que reciban el mensaje. Ya me dirás, querían hacer el programa público esta semana”.
El whatsapp fue enviado el 22 de septiembre, justo el día en que en la Diputación de Valencia se presentó el programa del I Congrés de Memòria Democràtica que se celebró un mes después. “Anulamos”, fue la respuesta del presidente del Gobierno.
Por aquellos días, el PSPV aún albergaba esperanza de traer a su terreno a sus antiguos compañeros, que les habían privado de gobernar la Diputación de Valencia tras aliarse con el PP de Vicent Mompó. Incluso de posibilitar una integración tras la traumática ruptura de 2018. De ahí esa referencia a “esos pasos que no están dando”. Tanto Morant como otros miembros de la dirección y alcaldes próximos habían hecho gestos en busca de un acercamiento a Jorge Rodríguez. Eran momentos también de incomodidad para Ens Uneix, por la crítica situación de Mazón antes de su dimisión. Finalmente, ese acercamiento no cuajó.
El día después del wasap, en la diputación recibieron un mensaje de anulación de la visita por problemas de agenda inaplazable de Zapatero. El episodio se convirtió en uno más de los desencuentros que por aquel entonces ya era latente, y que fue subiendo de intensidad hasta la bronca que se ha vivido en los últimos días, con una moción de reprobación incluida a la vicepresidenta Natàlia Enguix.
Fuentes del Gobierno expresaron su preocupación por «la creciente frecuencia con que se producen filtraciones de información en el seno de causas judiciales en curso». «Se trata de información que no guarda relación con el objeto de las investigaciones y que vulnera la privacidad y los derechos de las personas afectadas», señala en una nota.
Y añaden: «Los derechos fundamentales no son negociables. Tenemos la obligación de proteger su núcleo esencial, y muy especialmente el derecho a la intimidad y a la privacidad de los ciudadanos. Este respeto a los derechos fundamentales debería ser también considerado prioritario por las partes representadas en un procedimiento judicial».
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