Una gran plaza pública en pleno centro de Oviedo. Abierta, amplia, con fuentes iluminadas, zonas verdes y elementos ornamentales de última generación. En superficie, la nueva Escandalera nace con la vocación de convertirse en el gran punto de encuentro de la ciudad, un espacio público de referencia, con 11.600 metros cuadrados para encender las luces de Navidad, como se ha hecho en los últimos años, celebrar los éxitos del Real Oviedo, como en el ascenso, u organizar verbenas, como en el último San Mateo.
Nacho Cuesta, concejal de Planeamiento, celebra los avances. «La reurbanización del espacio urbano más importante de la ciudad es una de las apuestas fundamentales de este mandato y en ello llevamos trabajando muchos meses. El reto es lograr un equilibrio armonioso entre la generación de una zona capaz de acoger importantes concentraciones de gente y la preservación de su espíritu como lugar de tránsito y encuentro pausado», explica.
La creación del nuevo gran espacio público de Oviedo irá pareja a la ampliación y renovación del aparcamiento subterráneo, cuya transformación interior permitirá crear en superficie un espacio que el alcalde, Alfredo Canteli, siempre creyó necesario para dar empaque y dinamismo a la ciudad.
Un parking más grande y una plaza renovada
La gran plaza de Oviedo la construirá la empresa que se lleve el concurso para gestionar durante los próximos cuarenta años uno de los aparcamientos más demandados de la ciudad. Los primeros veintidós meses se destinarán a las obras, que costarán 19,5 millones de euros y permitirán ampliar de dos a tres las plantas del parking.
La tapa será un amplio espacio destinado a dar realce a dos de los edificios más emblemáticos del entorno: el Teatro Campoamor y el palacio de la Junta General del Principado. Otro de los objetivos del Ayuntamiento es crear importantes zonas verdes mediante la plantación de árboles delimitados por muretes en los que sentarse a la sombra.
Incorporarán además láminas de agua y fuentes de chorros iluminadas que darán «una imagen más amable, que puede intensificarse con la colocación de otros elementos móviles», detalla Cuesta.
Un regreso a los orígenes
Esta importante obra permitirá a la Escandalera volver a sus orígenes. A mediados del siglo XIX era la zona más próxima al Campo de San Francisco y, cuenta la cronista Carmen Ruiz-Tilve, su estructura se fue formando a través de sucesivos retales urbanos.
En su configuración influyó la apertura de la calle Uría en 1874, así como la construcción de las calles Fruela (1880) y Marqués de Santa Cruz (1889), además del Teatro Campoamor (1892) y el palacio de la Diputación (1910).
Su nombre también fue cambiando a lo largo del tiempo. Entre las denominaciones estuvieron plaza del 27 de Marzo, General Ordóñez, República, Generalísimo y, finalmente, Escandalera, a cuenta de las discusiones y algaradas surgidas durante la construcción de la primera casa entre las calles San Francisco y Fruela.
Escenario de las grandes reivindicaciones
Ese carácter reivindicativo no se ha perdido con el paso de los años. La Escandalera continúa siendo paso obligado de las manifestaciones más importantes celebradas en Asturias.
Estos días, los médicos han reclamado allí el fin de las guardias de 24 horas. Antes lo hicieron también representantes de distintos sectores de la sociedad para exigir la eliminación del peaje del Huerna, entre muchas otras movilizaciones.
Menos coches en el corazón de la ciudad
Las obras supondrán además un cambio de concepto en la movilidad. Los coches se alejarán de la Escandalera, ya que la ampliación del aparcamiento eliminará la entrada por la calle Argüelles y la salida por San Francisco.
Habrá dos accesos. La calle Cabo Noval servirá de límite para entrar en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), por lo que quienes quieran girar a la derecha solo podrán hacerlo para acceder al parking por el nuevo acceso de Marqués de Santa Cruz.
No obstante, el tráfico no desaparecerá por completo. El transporte público y los vehículos de emergencia seguirán circulando frente al paseo de los Álamos.
La otra entrada estará en la plaza del Carbayón, que se transformará en una glorieta. Una de sus salidas permitirá acceder al aparcamiento y la otra servirá para cambiar de sentido.
Esta novedad permitirá a los conductores que llegan desde Alcalde García Conde evitar un rodeo de más de 1,3 kilómetros para acceder al estacionamiento. Además, Argüelles perderá uno de sus carriles.
Con todos estos cambios, el Ayuntamiento estima que los 17.800 vehículos que circulan diariamente por los alrededores del Campo se reducirán en torno a un 10%.
Accesos peatonales y mejora de la accesibilidad
Los tres accesos peatonales se mantendrán, aunque dos cambiarán de ubicación.
A la altura de las escaleras situadas junto al edificio de Unicaja se construirá un templete que servirá como principal acceso al aparcamiento. Uno de los principales problemas actuales del parking es su falta de accesibilidad, una carencia que la futura concesionaria corregirá mediante la instalación de tres ascensores, con capacidad para seis personas y cuatro paradas cada uno: una en superficie y las otras tres en los distintos niveles subterráneos.
El segundo acceso estará situado junto a la bandera de España. Además, en el límite con la calle San Francisco se instalará un kiosco con su correspondiente entrada al aparcamiento.
La entrada situada en el paseo de los Álamos se conservará en su ubicación actual.
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