Curazao no ha venido al Mundial a pasar desapercibido. La selección caribeña hizo historia al arrancar un empate sin goles ante Ecuador gracias a la exhibición descomunal de Eloy Room, autor de una actuación antológica con 15 intervenciones que desquiciaron por completo a los atacantes ecuatorianos. Un resultado histórico y un milagro con nombre propio (0-0).
Tras haber situado todos a Curazao en la primera jornada del Mundial, cuando cayó frente a Alemania, el duelo volvía a verse sobre el papel con mucha diferencia de nivel. Además, Ecuador llegaba tras perder en su debut mundialista frente a Costa de Marfil y con la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos.
Y el encuentro pudo cambiar por completo muy pronto. Nada más comenzar, Caicedo envió un balón largo que Enner Valencia no logró culminar en gol tras un mano a mano que Eloy Room resolvió a las mil maravillas. Pero aquella solo fue la primera llegada de una primera mitad de claro dominio ecuatoriano.
Minutos después, Vite también perdonó con un disparo que no encontró portería. Parecía que el gol iba a caer por su propio peso, pero no fue así. Plata, en un par de ocasiones, y de nuevo Valencia lo intentaron, pero se toparon una y otra vez con un inspiradísimo Room bajo los palos de Curazao. No había manera de superar al guardameta.
Un ‘muro’ en Curazao
Tras el paso por los vestuarios, Ecuador volvió a saltar al terreno de juego con la portería de Curazao entre ceja y ceja. Reaparecieron los mismos protagonistas, con Plata y Valencia estrellándose una y otra vez contra la falta de precisión o las intervenciones de un Eloy Room que comenzaba a obrar un auténtico milagro bajo los palos.
Ecuador también lo intentó a balón parado, pero tampoco encontraba la manera de perforar la portería curazoleña. Y la sorpresa estuvo a punto de hacerse realidad cuando, superado el ecuador de la segunda mitad, Curazao dispuso de una triple ocasión que Galíndez evitó que terminara convirtiéndose en el primer gol del encuentro.
Continuó insistiendo Ecuador, aunque el reloj corría en su contra y la precipitación empezaba a adueñarse de su juego. Lo cierto es que los ecuatorianos lo dejaron todo sobre el césped y dispusieron de ocasiones muy claras en los minutos finales, pero esta vez el fútbol estuvo del lado de Curazao, que firmó un empate histórico (0-0).














