Argentina tuvo un debut perfecto que alimenta sus ilusiones de protagonismo en el Mundial 2023. Le ganó de manera inapelable por tres goles a Argelia en su primer partido en el Grupo J. Tres goles. Tres de Leo Messi. Con su primer hat trick igualó en la noche de Kansas City al máximo goleador en este tipo de certámenes, el alemán Miroslav Klose, con 16 dianas. Pero a Leo le queda todavía un torneo por delante para ampliar su leyenda.
Después de las derrotas de Paraguay y Ecuador en sus presentaciones inaugurales, y los tibios empates de Brasil y Uruguay, el seleccionado argentino protagonizó la primera victoria de un conjunto sudamericano en EEUU. Dos goles anulados en siete minutos ofrecieron la promesa de un partido vertiginoso. Uno a Messi, a los cuatro minutos, y otro a Tarifas Chaibi, tres minutos más tarde, ambos por posición adelantada. La Pulga mostró de entrada su voracidad y no se demoró en encontrar la revancha.
Eso ocurrió a los 16 minutos De Paul encontró el espacio para habilitar a Messi a 30 metros de la portería. Los rivales lo habían descuidado y eso se paga caro. El capitán argentino avanzó hacia su meta. Cuando vio el hueco en la portería disparó, fuera del área, fiel a su estilo letal. Al ángulo izquierdo. Imposible para Zidane pese a su estirada. La Pulga estaba destinado al protagonismo, a los 38 años, anotó su diana 118 con Argentina y el 912 de su carrera. El conjunto que dirige Lionel Scaloni, tiempo atrás jugador del Lazio al servicio del entrenador argelino, Vladimir Petkovic, era superior a su rival. El portero Emiliano Dibu Martínez fue apenas un espectador de lo que ocurría en el terreno de juego. Sin embargo, no pudo en la primera etapa ampliar las diferencias
En la segunda etapa, Argentina intentó en dos oportunidades ampliar ventajas. Primero Messi, otra vez desde afuera del área, a los cinco minutos, pero el zurdazo se fue por arriba del travesaño. Tres minutos después, Zidane evitó que Lautaro Martínez gritara su primer gol tras ser habilitado por la Pulga. Los campeones del mundo en Qatar controlaban el balón gracias al infatigable trabajo de Enzo Fernández, Rodrigo de Paul y Alexis Mac Allister. Esperaban con paciencia un descuido de una Argelia necesitada del empate. Scaloni decidió que Nahuel Molina, Julián Álvarez y Nico González reemplazaran a Gonzalo Montiel, el Toro Martínez y Thiago Almada para ganar en contundencia en el contragolpe. Y así llegó el segundo gol, al promediar la hora del partido. No podía ser otro que Messi. Zidane no pudo retener la pelota tras el disparo de Mac Allister. Y allí estaba el ex jugador del Bacelona para aprovechar el rebote y cantar su doblete. Sin brillar, Messi mostró otro de sus rostros: el de goleador insaciable que nunca desaprovecha una oportunidad.
El partido tuvo dos pausas contempladas para la hidratación de los jugadores. El clima lo reclamaba. La sed de los protagonistas, también. Los paréntesis terminaron beneficiando a Argentina porque cortó las iniciativas de los norafricanos en los momentos que trataban de acortar distancias. Al reiniciarse el partido, Messi terminó por sentenciarlo. Contrataque por izquierda. González se escapó a su marca, vio a La Pulga en el centro del área. Solo tuvo que acomodarse y ubicar el balón en un rincón imposible para Zidane. «Messi, Messi», comenzaron a gritar minutos más tarde, como solía hacerse en el Camp Nou, cuando el capitán estuvo a punto de volver a convertir. Eso terminó sucediendo al minuto 31. El hat-trick se hizo realidad. Debut esplendoroso, marcado no solo por su potencial ofensivo sino el esfuerzo que hizo a los 38 años para ayudar a sus compañeros. Se fue aclamado por los presentes. En las tribunas, miles de argentinos estallaron de alegría. Leo tuvo el arranque soñado y hace soñar a sus compañeros y todo un país.
Primeras repercusiones
«Argelia juega bien, los jugadores hicieron un trabajo enorme. Siempre el primer partido es complicado. Ganar nos da tranquilidad para lo que viene. ¿Messi? ¿Qué voy a decir? Hace veinte años lo viene haciendo», dijo Scaloni.
«Era lo que esperábamos. Sabemos lo importante que es comenzar ganando. No hay que subestimar al rival. Son muy buenos. Sufrimos un poco, pero tenemos a Leo, que es increíble. Ya no hay palabras para describirlo. Si alguien pensaba que este equipo sería mejor sin Messi quedó demostrado que podemos jugar para que él brille», dijo Mac Allister. «Tenemos al Diez. Es un animal. Me pone feliz porque sé que lo está disfrutando. Todos conocen su mentalidad. Lo veo contento y eso se contagia dentro del grupo», señaló De Paul.
El lunes venidero, frente a Austria, en Dallas, pondrá otra vez a prueba la consistencia de sus anhelos de repetir la hazaña de 2022.
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