La actividad de Leire Díez fue presuntamente sufragada por el PSOE a raíz del periodo de reflexión de Pedro Sánchez en abril de 2024, pero lo cierto es que la llamada fontanera del PSOE ya venía ejerciendo su labor desde años atrás, cuando ocupaba puestos en empresas públicas, primero como responsable de comunicación en Enusa (2018-2021) y después como directiva de Correos (2022-2024). En esa etapa en que percibía sueldo público, Díez ya comenzó su actividad para tratar de desacreditar a la justicia y desactivar en los tribunales causas que afectaban al PSOE o al Gobierno. Desde el caso Aznalcóllar, por el que tuvo que dimitir como presidente de la SEPI Vicente Fernández, ahora también imputado por la Audiencia Nacional; el caso ERE, el caso Invercaria, hasta el caso hidrocarburos, el caso Koldo o el caso de David Sánchez.
Díez trabajaba en denuncias para invalidar los casos, y llegó a diseñar un medio de comunicación creado ad hoc y financiado para desprestigiar a jueces y fiscales. Cuando daba sus primeros pasos en su labor, en octubre de 2021, tuvo lugar un pulso sin precedentes entre el Tribunal Supremo y la Presidencia del Congreso, ostentada entonces por Meritxel Batet, donde el Alto Tribunal requería retirar la sentencia a un diputado de Podemos, el canario Alberto Rodríguez, tras una condena de inhabilitación especial para el sufragio pasivo. Un caso que Díez consideró un elemento a favor, al creer que contribuía al clima de descrédito contra la justicia que ella misma, con otros miembros de la hoy conocida como cloaca del PSOE, venía alimentando por distintas vías.
En una conversación intervenida por la UCO el 23 de octubre de 2021, Díez mantuvo una conversación con el empresario Javier Pérez Dolset, imputado por fraude fiscal que también se consideraba una víctima de la justicia. En ella, la fontanera del PSOE trasladaba que había «pensado en hacer lo que quedamos«, en referencia a un plan diseñado previamente, «para que responda a los usos de Moncloa y Ferraz», relataba. En ese mismo mensaje, añadía: «Nos está viniendo al pelo lo que ha pasado con el diputado de Podemos, la verdad».
El día en que tuvo lugar el mensaje fue clave en el caso de Alberto Rodríguez. Ese día el magistrado del Supremo Manuel Marchena contestó a un requerimiento de información de Batet, que preguntaba sobre si debía retirarle el acta de diputado de manera inmediata. En su respuesta, el Supremo insistió sobre el auto fechado nueve días antes y dirigido al diputado, donde apuntaba que «la cuestión se resuelve expresamente en la sentencia cuya aclaración se solicita, de forma que resulta perfectamente inteligible y que se da aquí por reiterada».
Tras esa comunicación, Batet pasó a retirarle el acta de diputado a Rodríguez, que dejó el partido. El episodio abrió un frente entre Podemos y el PSOE, con críticas del partido morado a la justicia. La secretaria general de Podemos y entonces ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, cargó directamente contra el Supremo: «El Supremo presiona a la Presidencia del Congreso para retirárselo aunque ambos saben que no es lo que dice la sentencia. Prevaricación», defendió en redes sociales, provocando la reacción del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que expresó su «profundo rechazo» y «absoluto malestar» por las palabras de uin miembro del Ejecutivo. En 2024, el Tribunal Constitucional admitió parcialmente el recurso de Rodríguez y admitió que se habían vulnerado sus derechos. El exdiputado sigue reclamando al Congreso los sueldos no percibidos de la legislatura.
El plan de la trama o la «operación PSOE»
Aquel choque entre el poder ejecutivo y el judicial fue bien recibido por Díez, que esos días estaba inmersa en diseñar un plan específico, con una lista de tareas para desacreditar a la justicia que detallaba en una de sus agendas en varios pasos: «Creación de un periódico», era el primero, que la UCO identifica después con la plataforma Crónica Libre, que habría recibido fondos del PSOE a través de campañas electorales. También se preguntaba en esas notas «cómo podemos hacer para que el PSOE salga bien de esto» y hacía referencia a «operación PSOE». Esa «operación PSOE» se correspondía con una carpeta de Drive donde se compilaba información sobre distintos casos judiciales que afectaban al PSOE y se intentaban desactivar, atribuyéndoles un origen ilícito y vinculándolos en algunos casos a la actividad del excomisario José Manuel Villarejo.
En un chat titulado Azahar, con Pérez Dolset y las periodistas Patricia López y Patricia Espinar, de Crónica Libre -medio del que la propia Díez fue fundadora-, Díez instó a trabajar sobre ese documento en la nube para ir haciendo aportaciones, añadiendo la necesidad de «hacer un apartado específico de fiscales anticorrupción y fiscal jefe«, en referencia a Alejandro Luzón, según la conversación que del 27 de octubre de 2021.
Ese archivo se tradujo después en una denuncia fue presentada por Dolset en la Audiencia Nacional en 2022, «incorporando audios y otras cuestiones relacionadas con el excomisario Villarejo», lo que dio lugar a la apertura de la pieza 34 del caso Tándem, según el informe de la UCO. En una de las agendas de Díez, constaba sobre el «tema drive» que la «operación PSOE, Javier lo entrega en la A.N. (Audiencia Nacional) en marzo de 2022».
El exvicepresidente andaluz, Gaspar Zarrías, declaró en sede judicial que contactó en 2021 por primera vez con Díez, que aseguró poder demostrar que ese era el origen del caso de los ERE, por el que el propio Zarrías fue condenado. Años después, en 2024, el propio Zarrías le realizó cuatro pagos de 4.000 euros netos a Díez, en lo que la UCO considera pagos encubiertos por parte del Partido Socialista. Aquellas indagaciones, según admitió el propio Zarrías, no lograron su objetivo de probar que Villarejo estaba en el origen del caso de los ERE.
Celebrando a Hernando y Cerdán
El choque entre el Congreso y el Supremo a cuenta del diputado de Podemos no fue el único episodio al que la trama dio la bienvenida. El 18 de octubre de 2021, unos días antes, en ese mismo chat comentaron la buena noticia de que Antonio Hernando se incorporase al gabinete de Pedro Sánchez, tras años de mantenerse al margen de la política. «Que Pedro recupere a Hernando para el partido nos viene genial, no?», comentaban en el chat. «Nos viene más que bien», respondía Leire Díez. Dos años y medio despés, en abril de 2024, en pleno periodo de reflexión de Pedro Sánchez, Hernando fue uno de los miembros que se reunió en la sede del PSOE en Ferraz con Díez, Santos, Ion Antolín y el entonces jefe de Correos, Juanma Serrano.
En ese mismo chat, Díez también hacía referencia a Cerdán, celebrando su encumbramiento en la formación tras la caída de José Luis Ábalos: «También viene bien lo de Santos Cerdán como SO (secretario de Organización), porque tengo muy buena relación con él».
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