El multimillonario Bill Gates, cofundador de Microsoft, ha declarado este miércoles ante la comisión de supervisión de la Cámara de Representantes estadounidense y ha negado tener conocimiento sobre los crímenes perpetrados por el delincuente sexual Jeffrey Epstein, asegurando que el fallecido magnate le chantajeó con información sobre su vida privada para su propio beneficio.
«Nunca presencié ni tuve indicio alguno de que Epstein estuviera involucrado en actividades delictivas. Jamás fui a su isla, a su rancho ni a su casa en Florida. Jamás he maltratado a nadie. Si bien es posible que intentara entablar una relación personal, nunca me interesó ni correspondí sus sentimientos«, ha expresado en sus declaraciones ante la comisión.
Gates ha afirmado que conoció a Epstein en 2011 a través de personas de su confianza por su trabajo «filantrópico» y que el magante le aseguró que podía recaudar «miles de millones de dólares para la salud mundial de personas a las que prestaba servicios fiscales y patrimoniales».
Reuniones con Epstein
«Recuerdo que sabía que Epstein había tenido problemas legales previos, pero no comprendí del todo la magnitud de los crímenes que había cometido. Acepté que me lo presentaran sin analizar la situación con la debida atención», ha reconocido.
Gates ha relatado que se reunió varias veces con Epstein para hablar de donaciones y de captar a personas interesadas en realizar contribuciones significativas, si bien dichas conversaciones nunca llegaron a buen puerto, según las declaraciones recogidas por el blog personal de Gates, Gatesnotes.
«En ese momento, llegué a la conclusión de que Epstein jamás cumpliría sus promesas. Le dije que no iríamos más allá y dejé de comunicarme con él y de reunirme con él. Nunca se creó ningún mecanismo para donaciones benéficas ni se recaudaron fondos. Nuestras interacciones terminaron en diciembre de 2014″, ha señalado.
Chantaje con información privada
Tras varios contactos por correo electrónico que involucraban a uno de sus trabajadores –que deseaba dimitir del puesto en el que estaba en la oficina de Gates–, el multimillonario se dio cuenta de que Epstein tenía información delicada sobre su vida personal, incluyendo una infidelidad dentro de su matrimonio.
«Estos asuntos no tenían nada que ver con mis interacciones con Epstein, pero fue doloroso para mi familia (…) Epstein utilizó información sobre mis infidelidades, además de muchas mentiras, para presionarme a que volviera a trabajar con él. No tuvo éxito, pero esto demuestra algunas de las formas en las que intentó aprovechar sus interacciones conmigo para promover sus propios intereses», ha señalado.
Gates ha expresado arrepentimiento por haberse reunido con Epstein, aludiendo a que ahora, años después, ha acabado entendiendo que buscaba «construir una imagen de legitimidad, utilizando sus conexiones con personas influyentes y de buena reputación para desviar la atención y tratar de lavar su imagen».
«Estaba tan centrado en la posibilidad de recaudar fondos para la salud global que permití que ese objetivo se impusiera a mi buen juicio. Es una lección que me hace reflexionar y me ha reafirmado la importancia de estar más atento a cómo personas con malas intenciones pueden manipular el acceso a información y la reputación«, ha dicho.












