León XIV ha bendecido e inaugurado este miércoles la Torre de Jesús de la Sagrada Família, dando así cumplimiento al propósito sobre el que se fundamentó de entrada su visita a Barcelona, su viaje a España, que le llevó primero a Madrid y que a partir del jueves proseguirá en Canarias. El propósito de homenajear a Antoni Gaudí y a su obra principal en el día en el que se cumplen 100 años exactos de la muerte del arquitecto, tres días después de que, el 7 de junio de 1926, fuera atropellado por un tranvía en la Gran Via entre Girona y Bailén, cuando se dirigía a oír misa a Sant Felip Neri.
A las 21.45, y tras celebrar misa en el interior de la basílica, el Pontífice se ha dirigido a su exterior, a la explanada de la fachada del Nacimiento, la primera que fue construida, de la que Gaudí llegó a ver hecha una torre en vida. Allí, León XIV ha procedido a bendecir la Torre de Jesús, culminada el pasado 20 de febrero, 144 años después de la colocación de la primera piedra del templo, con la instalación en su cúspide de una cruz tridimensional. Después ha subido a una tarima, junto con las autoridades principales, para proceder a la inauguración de la torre.
La bendición
El Papa ha pronunciado las siguientes palabras, usando el catalán, para proceder a la bendición de la que es la última parte completada de la Sagrada Família: “Hermanos: con corazón agradecido demos alabanza a Dios, inaugurando la nueva torre de esta basílica en el centenario de la muerte del venerable Antoni Gaudí, el arquitecto de Dios, dedicada a nuestro Señor Jesucristo y coronada por la cruz, misterio de misericordia y de salvación. Elevemos nuestro espíritu a las cosas de arriba y anhelemos las realidades del cielo que el banquete eucarístico nos ha dado, haciéndonos uno en Cristo”.
Como se recordará, días atrás se generó una polémica consierable a cuenta de en qué lengua bendeciría León XIV la Torre de Jesús, porque de entrada se dio por hecho que lo haría íntegramente en castellano, algo que fue visto por muchos como un agravio a la figura de Gaudí, dado su catalanismo más que significado, que, por ejemplo, le llevó a no dejar de hablar en catalán cuando le enseñó al rey Alfonso XIII las obras de la Sagrada Família. Finalmente, el Pontífice ha empleado el catalán durante la bendición, como avanzó EL PERIÓDICO. Para los que se han preocupado por cuál sería el desenlace, León XIV ha privilegiado al catalán sobre el castellano, un 60% contra un 40%.
El “siervo Gaudí”
Tras un silencio, el Papa ha proseguido en castellano: “Te suplicamos que derrames el Espíritu Santo sobre tu pueblo, al que has inspirado para levantar esta torre hacia el cielo, lugar de tu morada, donde, unidos a Cristo, viviremos definitivamente en ti”. El Pontífice ha citado a los que han hecho posible la Sagrada Família, incluido su máximo responsable: “Acuérdate, en tu bondad, de quienes han trabajado en la construcción de esta casa de oración y de cuantos en ella encontrarán paz y consuelo». Y de nuevo en catallán, ha citado otra vez al arquitecto: «Tú, que iluminaste a tu siervo Antoni Gaudí para dejar las realidades de este mundo y buscar las del cielo, concédenos edificar en medio de los hombres la nueva Jerusalén de tu Reino”. A continuación, León XIV ha aspergido a los presentes con agua bendita y se ha cantado el himno cristiano Vexilla Regis prodeunt.
Placa, luces y corales
Tras la bendición y la inauguración, se ha visto un espectáculo que combinaba música, luces y canto coral, y que ha concluido con el encendido de la cruz de la Torre de Jesús. Algo significativo, ya que Gaudí dispuso que estuviera hecha de cristal precisamente por la luz, para que de día reflejara la del sol, y por la noche proyectara haces sobre la ciudad gracias a focos que lo facilitasen. La torre, que será visitable en 2028, está hecha en su interior con 50.000 piezas de cerámica.
Como cierre del paso del Papa León por la Sagrada Família, se ha colocado una placa que lo recordará. Se ha instalado en la fachada del Nacimiento, donde ya hay una que conmemora la visita de Juan Pablo II. La que se puso cuando Benedicto XVI consagró la basílica está en su interior
La Iglesia más alta
La colocación de la cruz en la Torre de Jesús elevó en febrero la altura del templo a 172,5 metros. Constituye el punto más alto de una construcción en Barcelona. De hecho, la Sagrada Família ya ostentaba ese récord desde julio de 2025, cuando alcanzó los 155 metros, y por lo tanto superó a los que hasta entonces eran los edificios con más altura de la capital catalana, la Torre Mapfre y el Hotel Arts.
La Sagrada Família es la iglesia más alta del mundo, por encima de las catedrales europeas más altas, las de Ulm y Colonia, en Alemania, y las de Ruan y Estrasburgo, en Francia, y se erigió en la iglesia más alta del mundo. Y lo es desde octubre pasado, cuando llegó a los 162,91 metros, superando a la Catedral de Ulm.
Aunque a algunos barceloneses de edad les parecía que el desenlace no llegaría nunca, la Sagrada Família encara ahora sus últimos años de construcción. Entre una o dos décadas, dicen los entendidos, y todo estará completado. Está por ver qué supondrá la visita de León XIV al templo. El de Benedicto XVI, en 2010, provocó un crecimiento notable de las visitas, que a la postre son la base económica de la construcción. Pero ahora es tanta la gente que acude al templo que se antoja imposible, físicamente, acoger a más visitantes. A la Sagrada Família le queda por finalizar la fachada de la Gloria, el acceso al templo con escaleras desde la calle de Valencia, y por lo tanto la resolución de la entrada principal, elevada y situada en la calle de Mallorca, además de la segunda sacristía. Está por ver si para cuando todo acabe habrá venido otro Papa a visitar la obra de Gaudí.
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