Israel ataca Beirut. Por tercera vez desde la entrada en vigor del alto el fuego, los suburbios de la capital libanesa son objetivo de las bombas israelíes. Al menos dos personas han muerto y 11 han resultado heridas en el bombardeo de este domingo. Anunciado por el primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, el ataque ha sido en respuesta al lanzamiento de cohetes por parte de Hezbolá hacia el norte de Israel. Dos soldados israelíes han muerto en el sur del Líbano, y otros tres reclutas libaneses, que no participan en el conflicto entre la milicia e Israel, han perdido la vida este sábado.
Seis días después de que el presidente estadounidense Donald Trump obligara a Netanyahu a abstenerse de atacar la capital libanesa, el mandatario israelí ha anunciado el ataque en un comunicado conjunto con el ministro de Defensa, Israel Katz. «El Ejército atacó el cuartel general terrorista en respuesta a los disparos de Hezbolá contra territorio israelí», han dicho. Las bombas han alcanzado dos apartamentos en un edificio arrasándolos por completo. La emisora pública israelí Kan ha asegurado que el objetivo del ataque en los suburbios del sur era una «sede de Hezbolá involucrada en la planificación de un ataque contra zonas de Israel» sin aportar pruebas. Este medio ha afirmado que Tel Aviv informó a Washington con antelación de su ataque a los suburbios.
Soldados muertos
«¡Dahiye!», ha tuiteado esta mañana el ministro de Finanzas, el colono ultraderechista Bezalel Smotrich, en X, exigiendo el bombardeo de los suburbios de la capital. Este domingo el Ejército israelí ha informado que dos proyectiles han sido disparados desde el Líbano hacia el norte de Israel y han sido interceptados. Durante la noche, las tropas israelíes han intensificado sus ataques en la región oriental del país de los cedros con bombardeos aéreos y de artillería e intentando un avance terrestre más hacia el interior del Líbano. El medio libanés L’Orient-Le Jour ha contabilizado el ataque de aviones de combate contra 38 aldeas del sur solo el sábado y 24 más por parte de drones, causando grandes daños a viviendas, edificios comerciales e infraestructuras.
El Ejército libanés ha lamentado la muerte de tres de sus soldados, incluidos dos oficiales, «como consecuencia de un ataque aéreo israelí en la carretera Khardali-Kfar Tebni en la región de Nabatyie». Entre las filas israelíes, un recluta ha fallecido «a causa de las heridas sufridas el jueves al ser alcanzado por un dron explosivo» y otro «por un disparo accidental«, según un comunicado castrense israelí. Con estas muertes, el número de soldados fallecidos desde el inicio de los combates asciende a 30, sumado a los cuatro civiles que también han perdido la vida. Durante este domingo, los ataques aéreos israelíes han seguido arrasando el sur del Líbano. El ministerio de Salud libanés ha registrado 20 víctimas mortales y 82 heridos en las últimas 24 horas.
Fuera del acuerdo con Irán
De nuevo, las autoridades militares israelíes han exigido el desplazamiento forzoso de toda la población de la ciudad de Tiro, la principal urbe costera del sur del país, y de los campamentos palestinos cercanos y de sus barrios circundantes. «Por su seguridad, deben evacuar sus hogares de inmediato y trasladarse al norte del río Zahrani«, ha vuelto a escribir el portavoz del Ejército israelí, Avichay Adraee, en X. «Cualquiera que se encuentre cerca de miembros, instalaciones o medios de combate de Hezbolá está poniendo su vida en peligro», ha añadido. El fuego de artillería israelí también ha tenido como objetivo el valle de la Becá, al este del Líbano. Netanyahu ha celebrado que sus tropas mataron a 350 miembros de Hezbolá solo durante la última semana.
«Me gustaría que el Líbano tuviera una vida mejor«, ha declarado Trump en una entrevista con NBC News grabada el viernes y emitida el domingo. «Me gustaría ver un ataque más preciso contra Hezbolá. Creo que debería ser más preciso», ha añadido. A su vez, el mandatario republicano ha reconocido que no exigía que el Líbano fuera incluido en un acuerdo a corto plazo con Irán, aunque Teherán lo ha puesto siempre como condición. Al menos 3.613 personas han muerto y otras 11.072 han resultado heridas desde el reinicio de las hostilidades el pasado 2 de marzo.
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