La justicia iraní ha rechazado la apelación del cineasta disidente Jafar Panahi, condenado en rebeldía en diciembre a un año de prisión por «propaganda» contra el Estado, según anunció su abogado el domingo. Un tribunal revolucionario de Teherán, presidido por la jueza Iman Afshari, ratificó la sentencia inicial. Esta jueza es conocida por imponer duras condenas a disidentes y está sujeta a sanciones de la Unión Europea.
El cineasta fue condenado en diciembre a un año de prisión por «actividades de propaganda» contra el Estado, pocos meses después de ganar la Palma de Oro en el Festival de Cannes por ‘Un simple accidente’. Además, tiene prohibido salir del país durante dos años, ha explicado su abogado. Según la acusación, la condena se basa en varios motivos, entre ellos la realización de una película clandestina que criticaba al Gobierno, su apoyo a varios disidentes y presos políticos, y su respaldo al movimiento de protesta ‘Mujer, Vida, Libertad’, surgido en 2022 tras la muerte bajo custodia de la joven kurda Mahsa Amini.
Regreso a Irán
El cineasta de 65 años regresó a su país el 30 de marzo a pesar de su condena, en medio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, según la agencia de noticias Isna. Ya había estado encarcelado dos veces anteriormente. La primera vez fue en 2010 durante 86 días, y la segunda durante siete meses entre 2022 y 2023. Fue liberado tras una huelga de hambre.
En enero, Jafar Panahi se pronunció en contra de la represión de las protestas antigubernamentales en su país, que ha dejado miles de muertos, según ONG. Figura destacada de la ‘Nueva Ola iraní’, ganador del Oso de Oro en Berlín 2015 por ‘Taxi Teherán’, el cineasta obtuvo la Palma de Oro el año pasado por «Un simple accidente», filmada clandestinamente en Irán.
La película narra la historia de cinco iraníes, víctimas de la brutalidad y el régimen arbitrario de la República Islámica, que creen haber encontrado a uno de sus antiguos captores.













