Un hallazgo sin precedentes. Investigadores vigueses han descubierto por primera vez en Galicia un ejemplar vivo del equinodermo Astrospartus mediterraneus, conocido como gorgoncéfalo o estrella cesta, a 33 metros de profundidad en la ría de Arousa, en el entorno de la zona de buceo de A Tartaruga. Se trata de «un ofiuroideo de hábitos crípticos y nocturnos, caracterizado por sus brazos altamente ramificados», señalan los investigadores que han documentado el espécimen, pertenecientes al Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) y al Grupo de Estudo do Medio Mariño (GEMM).
El caso acaba de ser publicado en la megarevista PeerJ y «amplía significativamente el límite norte conocido de esta especie», algo que podría estar vinculado al cambio climático y oceanográfico que está experimentando el Atlántico.
El gorgoncéfalo hallado en aguas gallegas / Jacinto Pérez Dieste
El estudio contempla distintas hipótesis que explicarían la presencia en el litoral gallego de este nuevo animal marino, cuya morfología y genética coinciden casi al 100% con las de las poblaciones que habitan en el Mediterráneo, donde en los últimos años ha protagonizado varios episodios de proliferación que han impactado en la pesca.
Varias hipótesis
Su migración podría deberse al transporte larvario de la especie, impulsado por las corrientes del sistema de afloramiento del noroeste ibérico; al aumento de la temperatura del mar, lo que situaría estas aguas dentro del rango térmico que tolera la estrella cesta; o a la disponibilidad de ecosistemas adecuados, esenciales para su asentamiento. Aunque los expertos ven improbable a corto plazo una invasión similar a la que acoge la costa este, sí dejan claro que «su eventual establecimiento podría alterar la estructura de las comunidades bentónicas locales».
«Se trata de un registro excepcional que no solo amplía la distribución conocida de la especie, sino que plantea nuevas cuestiones sobre la conectividad entre las poblaciones mediterráneas y atlánticas», expone Bruno Almón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO y autor principal del estudio.
«Hasta ahora, los registros atlánticos eran escasos y casi siempre basados en ejemplares muertos o capturados accidentalmente. Encontrar un individuo vivo y en buen estado en Galicia es un cambio de escenario», indica por su parte Jacinto Pérez-Dieste, coautor del trabajo.













