El madridismo anda envuelto en un clima guerracivilista que le hace poco bien al club. Estas elecciones a la presidencia han multiplicado las filias y fobias de la masa social blanca hasta polarizar el escenario entre los seguidores de Florentino Pérez y quienes apoyan a Enrique Riquelme abogando por una renovación en la presidencia y la ejecutiva del Real Madrid. Las redes sociales están infectadas de mensajes apocalípticos y descalificaciones entre las que llaman poderosamente la atención las que califican de «antimadridistas» a todas las figuras que se han sumado a la candidatura de Riquelme en las últimas horas.
Del Bosque, el cuarto ilustre
Después de confirmarse la elección de Raúl González Blanco como director deportivo, de Fernando Hierro como director de cantera, y de Iker Casillas sin cargo institucional designado aún, Riquelme ha sumado una nueva figura ilustre del madridismo a sus filas. Vicente del Bosque también militará al lado del empresario alicantino y lo hará «desinteresadamente». Es decir, el que fuera jugador, entrenador y seleccionador aportará su conocimiento al equipo de Riquelme en el caso de que gane las elecciones por el simple propósito de ayudar al Real Madrid. Lo confirmó el candidato a última hora del jueves en la cadena COPE mientras su avión estaba a punto de retornar a Madrid.
Según informa la candidatura de Riquelme, «su incorporación se plantea como un rol de asesoramiento de primer nivel, concebido para aprovechar su experiencia, conocimiento y visión del Real Madrid, y que desempeñará de manera desinteresada, con la libertad y flexibilidad que corresponde a una figura de su trayectoria». Para el candidato, «es el momento de unir lo que nunca se debió romper. Lejos del individualismo, el madridismo siempre ha sido una gran familia en la que jugadores, entrenadores, directivos y socios han contribuido a construir la historia del mejor club del mundo. Contar con el apoyo de Vicente del Bosque supone un orgullo y un privilegio y representa una señal clara de la voluntad de construir un proyecto que conecte pasado, presente y futuro, y que devuelva a los socios el orgullo de pertenecer al Real Madrid”.
El alineamiento de figuras del madridismo en el bando ‘riquelmista’ deja claro que Florentino no ha cuidado como debía a estos personajes ilustres que ahora no dudan en posicionarse en la trinchera de enfrente en estas primeras elecciones al Real Madrid desde hace 20 años. Las formas de Florentino, que ha sacado por la puerta de atrás a muchos de ellos después de años de servicio al club en el césped, en los banquillos y en los despachos, han provocado este efecto. Y lo más llamativo es como los partidarios de Pérez, entre ellos aficionados furibundos y periodistas afines que se juegan también mucho en estas elecciones, se atreven a tacharles de «antimadridistas» por alinearse con el dueño de Cox Energy.
Haaland, sí o sí
Riquelme también ha pasado este viernes por los micrófonos de Radio Marca, donde confirmó su compromiso para que Haaland y Rodri sean jugadores blancos si gana las elecciones: «Hay voluntad. Entiendo que hay que proteger a los jugadores. Habrá que sentarse con el City al día siguiente. Pero el caso de Haaland es diferente, aunque también tiene contrato. He afirmado con rotundidad que si soy presidente del Madrid estos dos jugadores estarán en el Madrid y si no por eso puse dos garantías notariales: que el 100% del club seguirá siendo de los socios y que si se incumple alguna de las dos promesas pagará con mi dinero la cuota de los 100.000 socios».
El candidato insistió en que «estoy muy tranquilo con el tema de Haaland. Lo de negarlo y los posibles desmentidos es algo normal. Hay que proteger al jugador. ¿Qué pasa si no gano las elecciones? Cualquier buenísimo jugador del mundo quiere jugar en el Madrid esté el presidente que esté. Eso es algo que no tiene mucho mérito del Madrid. Si estuviera en Segunda RFEF sí sería un milagro. En el Madrid esta parte es más sencilla. Lo que buscan los jugadores es jugar con los mejores, una jerarquía, un club profesional… y poder conseguir títulos. Que se valore la meritocracia y que se valoren los profesionales. Este ha sido el club más valioso del mundo durante muchos años y ahora estamos perdiendo algo de competitividad».
Suscríbete para seguir leyendo















