De Valladolid y a la selección de Marruecos y, por el medio, toda una vida dando indicaciones desde la banda. Más de cuarenta años de trayectoria, incluidos los dos que pasó a los mandos del Leyma Básquet Coruña entre 2017 y 2019, no son suficientes para que Gustavo Aranzana (Valladolid, 1958) mate el gusanillo del baloncesto. Desde su tierra natal, el técnico castellano seguirá con atención la Final Four de la Primera FEB que se disputa este fin de semana en el Coliseum, en la que el cuadro coruñés, el Palencia, el Estudiantes y el Oviedo pretenden ascender a la ACB. «Es una de las Finales a 4 más difíciles de pronosticar y más bonitas de los últimos años. El que gane lo habrá merecido, pero para los que no suban no habrá sido ni un desmerecimiento ni un fracaso», valora el entrenador.
El primer plato es contundente a la par que igualado. Leyma y Palencia inauguran las hostilidades en la primera semifinal (sábado, 17.30 horas), en un duelo a cara de perro en el que casi nadie se atreve a hablar de favoritos. Ni siquiera Gustavo Aranzana. «Va a ser un partido muy duro, físico y con muchas faltas», imagina el vallisoletano. «Palencia tiene muchas armas y una gran defensa, pero Coruña cuenta con muchísimo talento en su plantilla y un equilibrio tremendo en el juego», analiza. «Es un partido tan atractivo que va a ser injusto para el que se quede fuera. Será una lucha preciosa entre Carles Marco y Natxo Lezcano en el que seguro que hay mil claves: el dominio de los tableros, el control del tempo, la gestión de los momentos difíciles… Habrá también un duelo interesante en el Dídac Cuevas contra Alec Wintering», añade el preparador castellano.
El técnico vallisoletano da instrucciones a Mike Torres en la campaña 2017-18. / CARLOS PARDELLAS
Dos equipos repletos de virtudes
El exentrenador naranja cree que la escuadra de Carles Marco tiene una «plantilla extraordinaria» y que para el Leyma será fundamental «entrar bien» al choque, porque, al ser «un equipo con una idea tan ofensiva», va a necesitar «meter puntos para ganar confianza desde el primer momento». Otra de las claves estará en «las rotaciones y la toma de decisiones de cada jugador», que pueden cambiar el guion del encuentro en cualquier momento.
Palencia, por su parte, es el aspirante «mejor construido defensivamente» de los cuatro que se verán las caras en el parqué coruñés, aunque reconoce que «fuera de casa baja un poquito» su rendimiento. Aun así, indica que el Leyma y su afición se equivocan si no ponen toda su atención en el primer encuentro del sábado: «Palencia es la primera piedra en el camino y sería un error pensar en otra cosa que no sea en ellos, porque son un equipazo».
El escenario es otro de los elementos que pueden influir en la resolución de la Final Four. Aranzana es consciente de que, en los últimos años, «el que organiza la fase, no sube», pero considera que el Coliseum puede jugar un papel fundamental: «Es diferente jugar un play off en un pabellón de 3.000 personas que en uno que duplica o triplica esa cifra. Conozco bien a la afición de A Coruña, la quiero muchísimo, y sé cuanta fuerza puede llegar a dar».

Aranzana habla con Víctor Serrano en el Palacio de los Deportes de Riazor. / VICTOR ECHAVE
Recuerdo de su estancia en Riazor
Casi diez años después de su aterrizaje en el Palacio de los Deportes de Riazor, Gustavo Aranzana mira atrás y habla con cariño de sus dos temporadas en el banquillo naranja. «Ya se veía que el del Leyma iba a ser un proyecto ganador», asegura el vallisoletano. Y eso que, en su etapa, la realidad del club era muy distinta a la actual. «Parece que ha sido hace poco y, a la vez, que ha pasado toda una vida. Todo ha cambiado mucho. Nosotros jugábamos en el Palacio de los Deportes de Riazor y no teníamos los mejores medios a nuestra disposición, pero ya se sabía que el club, la afición y la gente querían dar un paso adelante». En su opinión, el punto de inflexión fue el ascenso a ACB y la mudanza al Coliseum: «La ciudad se dio cuenta de que quería baloncesto y el proyecto podía crecer».
Para Aranzana, el Leyma «pagó la novatada» de su primera temporada en la máxima categoría, pero también considera que «el club habrá aprendido de sus propios errores» y alaba la actitud con la que la entidad ha afrontado el regreso a Primera FEB: «En vez de hundirse, se ha levantado con más fuerza».
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