Presentación. «En las últimas semanas, hemos tenido reuniones con la gente que está cerca del primer equipo en el día, con todo lo que le rodea. Y el martes compartí con nuestros abonados una carta en la que reconocíamos habernos quedado muy lejos de los objetivos marcados y de que estaba convencido de hacia dónde queremos ir este año, con Larcamón y con los jugadores que estamos cerca de cerrar. Nuestro objetivo no puede ser otro que el ascenso, pero no podemos lograrlo solos. Tenemos que estar todos juntos, y el que no lo esté, más vale que no estorbe. Eso es lo que hemos platicado con diferentes grupos durante estos cinco meses y con los jugadores de la plantilla. A partir del 8 de julio, el único objetivo es ascender».
Suena a chantaje emocional… «Hablo de todos, de las peñas, de los medios, de UNIPES, de la Federación de Peñas, de la grada de animación, de los influencers… No es un chantaje emocional, sino una convicción. En ningún momento dije que fuera un chantaje emocional. No quiero que haya enfrentamientos entre nuestros aficionados».
La inyección de capital. «Es algo que hemos platicado y levantamos la mano desde el Sporting para que nos ayude en los recursos y confeccionar una plantilla competitiva. Esa inyección puede ser por venta de jugadores, pero la idea es mantenerlos y reforzarla. O una inyección de capital o un préstamo, no manejamos otra opción. Y con el compromiso de volver a intentar hacer un equipo que pelée el ascenso».
Trejo y más fichajes. «No me gusta hablar de nombres propios. Es verdad, hay un interés por ambas partes y hemos tenido mucha comunicación en las últimas semanas. Quedan pequeños detalles, pero la voluntad de las partes es la misma y estoy convencido de que llegaremos a un buen puerto. Es un jugador que puede venir a aportar mucho, ese extra dentro de la cancha y en el vestuario, con personalidad y que transmita lo que es el Sporting».
Si este nuevo proyecto va a ser el más ambicioso desde la llegada de Orlegi. «Será igual de ambicioso porque en ningún momento dejó de serlo, quizá nos faltó antes ser más claros en la meta. Si no logramos el ascenso, fallamos. La institución, los recursos que se le han destinado, los jugadores que han llegado… El que no venga con esa ilusión y esas ganas… En estos cuatro años no ha habido uno solo en el que no haya planeado con ese objetivo, otra cosa es no haberlo conseguido. Y yo al frente de esa situación asumo esa responsabilidad».
¿Hay espacio para la crítica? «Claro, siempre está abierta. Lo que no está abierto es la desunión. Y es parte lo que se vive dentro de la organización. Tiene que haber crítica, pero con unión».
¿Cómo se convence a la afición? «Es lo que nos vamos a exigir todos los años. Si yo te invito a un proyecto de salvarse, no te puedo exigir luego a dónde quiero ir. Y así se convence. El club tiene lo suficiente para ascender: afición, instalaciones, jugadores… Cuando dudas de quién eres, lo más probable es que no llegues a donde quieres llegar. Si nos alineamos todos y estamos convencidos del ascenso, es más probable que ocurra. Y los jugadores me lo han ido comunicando, que hay que subir la exigencia».
La puerta abierta a seis jugadores. «Queremos transparencia y no hay nada más claro que eso, que mostrar la situación de cada futbolista. A algunos les parecerá mejor o peor, pero creemos que tenemos que hablar con transparencia».
La salida de Borja Jiménez. «A Borja no hay más que agradecimiento, fue muy honesto. Cuando me lo comunica, yo estaba triste porque quería seguir esa línea ascendente. Fue difícil de creer, pero lo entiendo y ahora se lo agradezco. Nuestro proyecto no iba muy en línea con lo que él pensaba».
Larcamón. «Va a venir a por el ascenso desde el día 1, va a querer ser valiente y protagonista. Estoy convencido de que es lo que el Sporting necesita. Estoy seguro de que lo vamos a lograr».
Los abonos. «Es un punto en el que estamos trabajando. El día del Dépor tomamos una decisión. Hay una serie de beneficios para los abonados que cumplieron unas métricas y todo va por esa línea de no subir los precios en esos abonos».
Gelabert, Otero y Dubasin. «Son tres jugadores intransferibles y hay una cláusula. Por parte del club y así se lo hicimos saber, esa es nuestra intención».
Subir el nivel de exigencia. «Por parte de todos. Tanto el club, como jugadores y entrenador dejamos de creer en algo y de exigirnos de esa manera. Nos fuimos alejando y en el momento en el que el ascenso estaba lejano, paramos, y dejamos de trabajar con esa intensidad. Sin esa presión, parece que después nos volvimos a acercar y demostrar quiénes éramos, y cerramos con tres victorias, dos de visitante. Y lo hicimos con los mismos jugadores que en febrero. Esa es la conclusión en las conversaciones, todos tenemos que levantar el nivel de exigencia, que lo perdimos en algún momento del torneo».
Cuenca se despide en redes. «No está descartado que siga. Lo hemos hablado con él, le hemos deseado suerte en el europeo, pero lo hemos hablado con su agente y trabajaremos para volver a tenerle aquí la próxima temporada».
La gestión de Mareo, supresión de equipos, cambio de horarios… «No va en esa línea, hemos cometido un error a la hora de comunicarlas y por eso tendremos ahora una reunión con ellos. Es justo poder hacer ese camino para que los jugadores puedan tener un mejor desarrollo. El cambio de hora del juvenil es para que esté más próximo del primer equipo, del filial, de los profesionales de Mareo… Y poder ir acercando a esos jugadores. Y en el resto de categorías es para una mejora en sus rendimientos. El fútbol base y el profesional tienen que estar muy claros qué son, y uno de nuestros errores fue que no supimos explicarlos bien. Hicimos un mix con la Academia Internacional que no supimos explicar y parecía que nos estábamos centrando en traer más jugadores y olvidándonos de Mareo. En los ascensos, la fuerza está en los jugadores de casa y creo que en el último año hemos ido alineando ese objetivo. Queremos un Mareo competitivo, que nos represente y que genere ese talento».
Dar continuidad a los entrenadores, pero Larcamón solo firma por un año. «Sí… Pero cuando te casas, no firmas por un tiempo determinado. Siempre hemos dicho que no le debemos poner plazo a las cosas: si sale bien, hay que renovarle, y si sale mal, hay que pagarle todo el contrato… Entonces… El año es relativo, es lo que hay que poner para el registro. El plazo no tiene fin y ojalá podamos darle esa continuidad que de momento no hemos podido conseguir. Yo era el primer convencido de la continuidad de Borja. Los proyectos se construyen con voluntad».
La confianza en una dirección deportiva que no acierta en las plantillas. «Sería mi responsabilidad. No hay una solo persona, y si hay que ponerle un nombre, ese soy yo, el máximo responsable. Y hay que ponerlo en una balanza justa: colectivamente no hemos funcionado, pero de manera individual, hay muchos jugadores por encima del nivel con el que llegaron, otros con el mismo con el que llegaron y otros están muy por debajo de lo que hubiéramos imaginado».
Si asume el riesgo de contratar a Larcamón, que no conoce Europa. «No lo he dudado en ningún momento. No es un tema de nacionalidad, es un tema de convencimiento. Y con todos los entrenadores que me fui entrevistando en este tiempo, algo que le agradezco a Borja porque él nos lo dió, la principal decisión por apostar por Larcamón es que él está convencido de que tenemos que apostar por el ascenso este año, y no en seis años. Él me dijo: ‘Yo voy para Gijón y ascendemos’, y esa fue la situación. Que no conozca la Segunda no creo que sea un limitante, para mí la gran diferencia es que los que ascienden son los que proponen a qué quieren jugar, el que tiene clara su idea es el que logra el éxito».
Egoitz Arana y Jorge Sáenz. «Están en camino, faltan firmas».
Más de Mareo. «Con la base que hoy tenemos y los objetivos marcados en cada categoría, creemos que con esa ruta y esa cantidad de equipos es lo necesario para lograrlo».
Dejamos de hacer ‘cosas’, ¿qué cosas? «Dejamos de creer en la idea: en la del míster, en la del club, en la de negocio… Había muchas buenas ideas, pero todas tienen que llegar a una misma idea. Es ahí donde creemos que hemos fallado, en la intensidad, en decirnos las cosas cuando no salen, en preferir que no pase nada… El discurso es el mismo porque creemos en lo mismo. Pero entre creer en unas cosas y en tener la voluntad para hacerlas hay una diferencia, y ahora sí tenemos esa voluntad».
Muchas salidas del Sporting, pero nadie de Orlegi sale. «Partir de esa idea es un error, somos todos lo mismo. Yo no lo veo así. Eso es un gran error: el ‘grupito’ de Orlegi contra el resto, ¿ves como no hay unión? No todos en el mismo lugar rinden igual, el ejemplo es Jordy Caicedo. Lo reubicamos y da grandes éxitos. Barcia tenía un contrato desde el 2018 con una cláusula de salida que podía ejercer y Samu Baños llegó con nosotros».
(Noticia en ampliación)













