El tenista Rafa Jódar, la gran revelación de Roland Garros, ya descansa en casa tras alcanzar los cuartos de final en París. En una entrevista en ‘El Partidazo de COPE‘ con Joseba Larrañaga, el joven jugador ha repasado una experiencia que califica como un «sueño hecho realidad» y ha desvelado sus planes más inmediatos, que pasan por un merecido descanso antes de afrontar la temporada de hierba.
Ahora que ha vuelto a la rutina, Jódar reconoce que «unos días en casa se hacen raros» después de tantas semanas de viaje y competición. Su principal deseo es «volver a casa, estar un poco con mi familia, con mis amigos, descansar sobre todo«, ha confesado. Entre sus caprichos permitidos se encuentra disfrutar de la comida española e incluso una hamburguesa con amigos, algo que se agradece para «saltarte esa dieta» tan estricta durante los torneos.
Un sueño hecho realidad en París
He dejado unos recuerdos que voy a recordar toda la vida
Al mirar atrás, Jódar se queda con un recuerdo imborrable de su paso por la capital francesa. «He dejado unos recuerdos que voy a recordar toda la vida«, ha afirmado. Para el tenista, su primer Grand Slam, la primera victoria, las cuatro rondas superadas y el debut en la pista central de Roland Garros son hitos que «se recuerdan con especial cariño» y que le han permitido cumplir un sueño que tenía desde niño.
De su experiencia en el torneo, ha destacado por encima de todo el «trato a los jugadores» en la segunda semana, cuando quedan menos competidores. «Nos tratan muy bien, nos dan de todo. La comida es excelente«, ha explicado gratamente sorprendido. En el lado opuesto, lo que menos le gustó fue el tiempo, especialmente el calor de la primera semana, que hizo «incómodo jugar«, aunque era un factor que afectaba a todos por igual.
Nuevas experiencias y ‘novatadas’
Son muchas cosas nuevas que vas aprendiendo
Zverev saluda a Jódar tras el encuentro de cuartos de final de Roland Garros
Con solo 19 años y cinco meses en el circuito profesional, Jódar es consciente de que la fama trae consigo una mayor exposición y críticas, algunas de ellas a raíz de bulos en redes sociales. «Intento no mirar mucho las opiniones de la gente en las redes sociales, no es bueno«, ha asegurado. El tenista asume con naturalidad que está en un proceso de adaptación: «Son muchas cosas nuevas que vas aprendiendo«, ha comentado sobre algunas ‘novatadas’, como no saber que debía dar la mano a los niños que acompañan a los jugadores a la pista.
El futuro: Wimbledon, US Open y su padre
Ahora, su mirada ya está puesta en los próximos retos. Jódar ha confesado que le ilusiona especialmente jugar los Grand Slam que le quedan, Wimbledon y el US Open. Este último es especial, ya que ganó allí el torneo en categoría junior. Su gran objetivo es seguir creciendo: «Si tuviera la oportunidad de jugar todas las semanas contra este tipo de jugadores, mi nivel crecería mucho«, ha reflexionado.
También ha tenido palabras de agradecimiento para su padre, su entrenador y la única persona que le acompaña en el banquillo. «Significa mucho para mí. Empecé a coger una raqueta gracias a él, para pasar tiempo juntos«, ha recordado. Para Jódar, verle en la pista es «muy especial» y se siente muy agradecido por todo el trabajo y el apoyo que le aporta.














