- “Enorme desafección”
- Confesiones con “notorio arraigo”
- Convivencia intercultural
- Cementerio islámico
- Clases de religión islámica
- Comida halal
- Alumbrado en el Ramadán
Sin embargo, según una prospección realizada por Confidencial Digital, la mayoría de los 2,5 millones de musulmanes que viven en España se declaran del todo ajenos a estas demandas de carácter religioso.
“Enorme desafección”
Según Abdelha Bakali, enfermero de profesión, esas reivindicaciones están de más.
“Generan polémicas innecesarias que no favorecen la convivencia y, además, agitan la confrontación y los discursos de odio”.
Otros musulmanes no dudan en expresar la “enorme desafección” que existe entre los españoles que profesan el islam y quienes habitualmente se erigen como sus representantes o portavoces oficiales.
Confesiones con “notorio arraigo”
A pesar de que nadie tiene en España derechos especiales por razón de su adscripción religiosa, las leyes regulan asuntos de enorme importancia para musulmanes, judíos y otras “confesiones de notorio arraigo”.
Entre ellas: efectos civiles del matrimonio celebrado en sus comunidades religiosas, exención de IBI de sus templos y lugares de culto, derechos laborales limitados con motivo de festividades propias, enseñanza religiosa para sus hijos en los centros públicos, y asistencia espiritual en hospitales, cuarteles y prisiones…
Convivencia intercultural
Kamal Cheddad, presidente de una de las principales comunidades islámicas de Algeciras, titular de la mezquita Omar Ibnu-I-Jattab, en el barrio obrero de El Saladillo, comenta: “Nuestra ciudad es un modelo real de convivencia intercultural, y tenemos que hacer lo posible para que siga siendo así”.
Casado con una española de nacimiento y de ascendencia, Cheddad sostiene que no es importante que el Ayuntamiento invierta en un alumbrado para el mes de Ramadán; opina que deberían ser los musulmanes los que, con sus propios medios, adornen sus calles y viviendas.
También opina así Youssef Fahd, asiduo a otra de las mezquitas del mismo barrio: “Esto no es Ceuta, donde ya son casi 40.000 los musulmanes, la mitad de la población”.
Cementerio islámico
El cementerio islámico propio tampoco constituye una prioridad para los musulmanes españoles, según se desprende de entrevistas recientes.
Coinciden en querer un lugar donde poder enterrar a sus familiares según la tradición islámica, pero la inmensa mayoría de los consultados opinan que los cementerios municipales son lugares adecuados y que no necesitan parcelas separadas por muros.
La Ley 26 de 1992, vigente, establece el derecho de los musulmanes a disponer de parcelas en los cementerios para los enterramientos islámicos. Esa es la verdadera reivindicación, y no el cementerio musulmán propio o apartado, como han pretendido hacer valer algunos líderes.
Cuando se le pregunta al respecto, Tarik Rahmani, comerciante en Bilbao, opina: “No ayuda a la convivencia ni a la integración que ya vivamos en barrios separados y que también queramos estar enterrados en cementerios diferentes”,.
Clases de religión islámica
Para que los jóvenes musulmanes que acuden a los colegios de enseñanza pública reciban clases de religión islámica debe haber al menos diez alumnos por centro que lo soliciten; pero, incluso cuando eso sucede, no hay suficientes profesores de islam en España para atender la creciente demanda.
Algunas familias sucumben a la presión social del entorno y llevan a sus hijos a aprender islam a la mezquita de su barrio, pero muy a su pesar. “Si mi hijo tuviera clases de islam en el colegio, con profesores titulados y bien seleccionados, no tendría que llevarlo a la mezquita por la tarde”, dice Fátima Zohra, que prefiere no dar su apellido a cambio de añadir que “a los maestros de la mezquita, que no son ni maestros ni nada, no los controla nadie; no sé lo que le enseñan a mis hijas”.
Comida halal
Otro frente abierto de los musulmanes españoles es el comedor halal. Ahora que los alumnos tienen derecho a un menú vegano, sin lactosa o sin gluten, los musulmanes piden uno halal (sin cerdo y con carne procedente de animales sacrificados según establece el Corán). Ceuta y Melilla han sido las primeras ciudades en facilitar a los alumnos musulmanes el acceso a un menú halal.
Los Acuerdos de Cooperación con el Islam ya reconocían la necesidad del dicho menú, pero su artículo 14 no es suficientemente imperativo con la Administración, porque usa el verbo procurar: “La alimentación (…) de los alumnos musulmanes de los centros docentes públicos y privados concertados que lo soliciten, se procurará adecuar a los preceptos religiosos islámicos…”.
Alumbrado en el Ramadán
Muchos comedores, escolares y universitarios, ofrecen ya diariamente la opción de un menú halal a sus alumnos musulmanes sin vulnerar el derecho de los demás alumnos y sin costes añadidos. La Universidad de Granada viene ofreciendo alternativas halal en su comedor desde 1990.
El Gobierno aprobó en 2025 un decreto estableciendo que “los centros educativos deberán disponer de menús especiales para el alumnado que lo requiera por motivos éticos o religiosos”, como una “estrategia de convivencia”.
Mustapha Bouazza, asiduo de una mezquita levantina, con dos hijos universitarios en Valencia, aclara: “Nos parecería bien que alumbraran algunas calles en Ramadán y que hubiera parcelas en el cementerio para musulmanes, pero vivimos en un país que no es religioso. No queremos imponer nada a nadie y lo que de verdad nos importa es vivir bien, progresar y dar un futuro a nuestros hijos”.















