León XIV ha optado por una solución llamativa para su visita a Madrid: dejar en Roma su papamóvil eléctrico y trasladarse con un Mercedes-Benz Clase G 500 de la generación W463, el mismo modelo que ya utilizó Benedicto XVI en su etapa como Pontífice. El vehículo, de carrocería corta y descapotable, ha sido enviado a España en un operativo especial del Ejército del Aire y del Espacio junto a la Policía Nacional.
A pesar de la imagen moderna del papamóvil eléctrico, el Papa utilizará también este todoterreno clásico, equipado con motor V8 y adaptado para uso ceremonial, en los desplazamientos previstos durante su estancia en Madrid (del 6 al 9 de junio), Barcelona y otros puntos del país. El modelo mantiene la tradición del Clase G como vehículo papal por su robustez, seguridad y capacidad para circular a muy baja velocidad en actos públicos multitudinarios.
Papamóvil clásico y ‘buggies’ de golf, los vehículos que utilizará León XIV en España / EPE
El papamóvil alcanza los 100 km/h en solo cinco segundos
- 100% eléctrico
- Más de 450 km de autonomía
- Aceleración de 0 a 100 km/h en menos de cinco segundos
- Batería de 116 kWh
- Sistema de protección reforzado frente a atentados
La «tradición Mercedes» del papamóvil
El Mercedes Clase G se ha convertido en uno de los vehículos más emblemáticos del papamóvil moderno. Su robustez, fiabilidad y capacidad para desplazarse a muy baja velocidad lo han hecho ideal para los desplazamientos públicos del Pontífice. Desde versiones anteriores del W463 hasta las adaptaciones actuales, la Santa Sede ha mantenido una relación con este modelo, incorporando modificaciones de seguridad como cabinas blindadas, asientos centrales elevados y configuraciones descapotables. Esta tradición ha convivido con la evolución hacia versiones eléctricas del papamóvil.

Durante la visita de Juan Pablo II a Madrid se adaptó un Seat Panda / EPE
Un «búnker sobre ruedas» tras el atentado contra Juan Pablo II
Tras el atentado contra Juan Pablo II en 1981, el papamóvil se rediseñó para aumentar la seguridad. Se incorporaron cristales blindados y estructuras cerradas, transformándolo en un auténtico “búnker sobre ruedas” para proteger al Pontífice. Durante una visita de Juan Pablo II a España, se adaptó un Seat Panda como vehículo de apoyo para desplazamientos concretos. Fue una solución a «marchas forzadas» con la que se consiguió una solución puntual.
El papamóvil más seguro se construyó en Linares (Jaén)
El papamóvil construido en Linares sobre la base de un Land Rover Santana 109. Incorporó tecnología puntera para la época, con una estructura reforzada y una parte trasera blindada para garantizar la seguridad del Pontífice. Este vehículo histórico está expuesto actualmente en el Museo del Vaticano













