Alberto Ramos, un joven malagueño nacido en noviembre de 1999, decidió irse a estudiar a Suecia para terminar su secundaria. Poco imaginaba que allí se encontraría con el mismísimo infierno. El poeta ha vivido y estudiado allí un total de once años desde que fuese a terminar la secundaria y hasta la actualidad, pero los tres primeros que pasó en el instituto fueron un verdadero horror. Tras el bullying constante de sus compañeros y compañeras de instituto debido a su orientación sexual, Alberto tomó la decisión de transformar ese dolor en poesía. Su caso fue tan sonado que acabó apareciendo en las noticas suecas.
Con dos carreras, cinco másteres y un doctorado en camino, Alberto es todo un ejemplo de lucha, supervivencia y perseverancia. Alma nómada que ha estudiado en Japón, Suecia, Estados Unidos y Canadá, el poeta trabajó en la Comisión Europea en el departamento de Ciencia e Innovación en 2023. Ávido de conocimientos y ciudadano del mundo, Alberto Ramos plasma en sus obras todas sus vivencias con la misma pasión. Su éxito como autor es fruto de un merecido esfuerzo y sacrificio, pues no sólo escribe, sino que diseña cada uno de los libros que ha publicado, desde las ilustraciones hasta las portadas. Alberto es sin duda un todo terreno, aunque su camino no ha sido fácil.
Parece mentira que en pleno siglo XXI ser abiertamente homosexual, extravagante a la hora de vestir y expresarte con libertad ante el mundo sean motivo de censura. Alberto Ramos creció en un pueblo de Málaga rodeado de personas con prejuicios y, por desgracia, el acoso escolar le ha acompañado desde pequeño. Lo que no esperaba era cambiar de país y volver a encontrarse en la misma situación. Suecia fue el destino elegido ya que una de sus mejores amigas es de allí, pero las pruebas de acceso a los institutos son muy duras y no puedes escoger la que quieras. Después de los pertinentes exámenes acabó siendo aceptado en un colegio de Södertälje (Estocolmo) donde pasaría los tres años más traumáticos de su vida. Pero si algo caracteriza a Alberto es la incapacidad de claudicar. No sólo tuvo el valor de denunciar el acoso, sino que sacó el arrojo de transformar en poemas todo lo que había ocurrido. Fue así como nació su primer poemario Eighteen.
Escribir Eighteen fue sin duda una experiencia sanadora y terapéutica para el poeta, pero he de decir que también lo es para aquellos que lean esos versos y hayan atravesado en su vida alguna situación similar. No importa que la experiencia no sea exactamente la misma, por desgracia, el dolor es universal. Por eso ese poemario puede resultar igual de sanador para los lectores. En Eighteen no sólo aborda el acoso de esos años sino también su identidad sexual y el desamor adolescente.
Un talento innato y la magia de internet obraron el milagro y Eighteen se convirtió en un éxito. Gracias a esta acogida y una merecida recompensa, Alberto ha logrado publicar cuatro poemarios más: Gay, Baydoun, Alpha y el más reciente Sojourn; así como dos libros autobiográficos: Brown y Queen. El autor malagueño goza de una fama tranquila y sosegada que le permite vivir de la escritura y que además traspasa fronteras, porque Alberto es muy amado en Latinoamérica donde ha podido hacer también gira de presentaciones y firmas.
Si aún no conocías su figura y su obra, espero haberte empujado (aunque sea un poquito) a darle una oportunidad.
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