El España-Irak de este jueves en Riazor se disputará con normalidad después de que se estén realizando trabajos para poner a punto el campo de A Coruña en el que se disputará el encuentro a las 21.00. La invasión del pasado domingo en la celebración del ascenso del Deportivo dejó varios desperfectos, entre los que destacan los daños al tapete, dos cristales rotos y más de 750 asientos arrancados. El club se ha hecho cargo de la gestión y, tras doblar los trabajos de mantenimiento, tendrá todo a punto.
Tal y como informó LA OPINIÓN en el día de ayer, la zona que más preocupaba a la entidad era el césped. El plan de actuación para tenerlo a punto consiste en meter tepe natural y coser a mano el híbrido. Un trabajo minucioso en el que se pretende quitar las zonas dañadas y obligará a coser a mano durante estos días las zonas señalizadas. Ante la falta de tiempo, se han doblado los trabajos, según explicó en COPE José Núñez, responsable de infraestructuras, pero indica que estará «en perfectas condiciones».
España no aterrizará hasta el jueves en A Coruña, por lo que no pisará Riazor hasta el propio día del partido. Sí lo hará Irak, con un entrenamiento programado para la tarde del miércoles a las 18.00.
A Coruña será la última parada para el combinado nacional. La Roja entrenará este miércoles en Las Rozas; pernoctará en la ciudad el jueves tras el encuentro ante Irak, que arrancará a las 21.00, y el viernes, desde Santiago, pondrán rumbo a Nashville (Estados Unidos), desde donde cogerán un vuelo más hasta Chattanooga (Tennessee). Allí tomará posesión de su cuartel general, en las instalaciones de la Baylor School.
Riazor acogerá el penúltimo amistoso de preparación de La Roja. Tras cruzar el charco, el día 9 de junio, España se enfrentará a Perú en la prueba decisiva antes de arrancar el Mundial ante Cabo Verde el día 15 de este mes.














