El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha anunciado que su departamento extenderá las pautas del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables, que entró en vigor el pasado abril, al primer ciclo de educación infantil. Es decir, será también de aplicación en las escuelas para niños de 0 a 3 años. Esta normativa prevé que en estos espacios se ofrezcan menús con fruta y verdura fresca a diario, más pescado y legumbres y menos frituras y precocinados.
Además, las escuelas infantiles deberán adoptar medidas para promover la lactancia materna tanto presencialmente, habilitando espacios reservados para las madres que quieran amamantar en el centro, como garantizando las condiciones adecuadas de recepción, conservación, manipulación y administración de la leche materna que les entreguen.
El objetivo, según Consumo, es «facilitar el cumplimiento de la recomendación de los organismos sanitarios nacionales e internacionales sobre la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y, junto con otros alimentos complementarios, hasta los dos años o más, mientras madre e hijo o hija lo deseen».
Con la aplicación de la normativa, las escuelas infantiles estarán sometidas al mismo estándar nutricional y de sostenibilidad que ya rige en los colegios, institutos y centros de FP, con las particularidades aplicables a cada grupo de edad, en virtud de las pautas elaboradas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN), consensuadas con las comunidades autónomas y plasmadas en el Real Decreto.
Veto a los refrescos
De esta forma, los centros educativos de primer ciclo de infantil tendrán que ofrecer fruta y verdura fresca a diario, con al menos un 45% de raciones de temporada. Asimismo, tendrán que ofertar un mínimo de legumbres y pescados a la semana; cereales integrales como opción preferente y agua y leche como bebida, dado quedan eliminados los refrescos y bebidas azucaradas y edulcoradas. Los precocinados se podrán incluir en el menú como máximo una ración al mes y las frituras una vez por semana, dado que se deben priorizar el cocinado al horno, vapor, plancha o hervido.
Además, como mínimo el 5% del coste total de los alimentos se debe destinar a productos ecológicos o, alternativamente, ofrecer dos platos principales ecológicos al mes. Asimismo, la regulación incorporará pautas de seguridad alimentaria específicas para los primeros años de vida, como no ofrecer alimentos no introducidos previamente en el entorno familiar; arroz siempre blanco hasta los tres años, para minimizar la exposición al arsénico inorgánico del arroz integral; no añadir sal hasta los 12 meses o moler o partir de forma segura todos los alimentos que pueden producir atragantamientos, como frutos secos, uvas o tomates cherry.
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