El Torrelló del Boverot

El yacimiento que da título a esta columna, con un nombre tan potente, se encuentra en nuestra provincia, en Almassora. Tuve el placer de visitarlo con mi familia hace un par de semanas. Quedé impresionado por el buen nivel de conservación. El poblado quedó sepultado por completo y sobre él se acumuló tierra y crecieron plantas y árboles, preservando bastante bien el contenido. Me dio la impresión de estar ante la Troya que descubrió Schliemann hace ciento cincuenta años. Por fortuna, los tiempos modernos han mejorado mucho las técnicas arqueológicas y se está investigando el lugar con mucha más destreza que antiguamente.

Fuente