El Cabildo de Gran Canaria ha aprobado este viernes una modificación de crédito de 500.000 euros para colaborar en la organización de la visita del papa León XIV a la Isla el próximo 11 de junio. La partida fue aprobada en el pleno de la Corporación insular dentro de una modificación de crédito del presupuesto de 2026 y será financiada mediante una baja en la partida de limpieza y aseo de asuntos generales, según explicó el consejero de Hacienda, Pedro Justo.
El presidente del Cabildo, Antonio Morales, explicó que las administraciones implicadas, desde los ayuntamientos al Estado, mantienen reuniones de coordinación “dos o tres veces por semana” para garantizar tanto la seguridad del pontífice y su séquito como la movilidad de la ciudadanía. Morales espera que la próxima semana se pueda concretar definitivamente el plan de movilidad y seguridad.
Suspensión de clases
En este sentido, el presidente insular insistió en «una decisión que aún no se ha tomado»: que el 11 de junio no haya clases en Canarias. Además, reiteró la importancia de que las administraciones públicas y las empresas potencien el teletrabajo para reducir el tráfico en carretera.
“Ese día se van a mover oficialmente unas 3.000 personas hacia Arguineguín, pero habrá muchas más intentando acercarse al muelle. La GC-1 tendrá cortes en ambos sentidos y se generarán importantes retenciones”, advirtió Morales. Además, prevé que la llegada posterior del papa a Las Palmas de Gran Canaria, con su recorrido en papamóvil por Vegueta hasta la Catedral de Santa Ana, provocará una gran concentración de personas y complicará la entrada y salida de la capital.
A ello se suma la celebración de la misa de la tarde en el Estadio de Gran Canaria y Morales insistió en que será «muy importante que ese día funcione preferentemente el transporte público», con el objetivo de que haya «el menor tráfico posible en las carreteras».
Aparcamientos, intercambiadores y lanzaderas
En la misma línea se expresó el consejero de Movilidad Sostenible, Teodoro Sosa, quien recordó que el plan de movilidad está liderado por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, mientras que el Cabildo participa como uno de los actores principales en la coordinación del transporte.
Sosa enfatizó en la importancia de implantar bolsas de aparcamiento disuasorio e intercambiadores conectados mediante lanzaderas de guaguas. Entre las ubicaciones planteadas figuran el campus universitario de Tafira, Arucas y distintos centros comerciales de Telde, como Las Terrazas, El Mirador y Alcampo. “Si tenemos disponibles 150 guaguas del transporte regular, vamos a facilitar las lanzaderas”, afirmó.
El consejero comparó el operativo previsto con el sistema especial de transporte utilizado durante la Bajada de la Virgen del Pino, aunque advirtió de que la concentración horaria de la visita papal complica todavía más la organización. “La salida del estadio se concentrará aproximadamente en una hora y eso no solucionará del todo el problema porque habrá miles de personas intentando llegar también en coches particulares”, señaló.
Por ello, y en la misma línea que Morales, Sosa insistió en que la celebración de clases ese día dificultaría todavía más el dispositivo. “No es solo contar guaguas; hablamos de lanzaderas, ejes estructurales e intercambiadores. En un día lectivo se podría generar muchísimo caos circulatorio”, subrayó. Mientras tanto, el Cabildo prepara un llamamiento ciudadano para que se sigan las directrices oficiales y se reduzcan al máximo los desplazamientos innecesarios durante una jornada que se prevé «histórica» para Gran Canaria.











