El primer gran episodio de calor extremo de este año, y que según apuntan los registros ya ha dejado más de una semana de temperaturas veraniegas y máximas cercanas a los 40 grados en pleno mes de mayo, ha provocado decenas de muertes prematuras en España. Con datos de este viernes, el Sistema de Monitorización de Mortalidad Diaria (MoMo), del Instituto de Salud Carlos III, estima en 64 los fallecimientos prematuros atribuibles al exceso de temperatura de las últimas semanas. La entidad estima que entre el martes y el jueves, coincidiendo con los picos más altos de temperatura alcanzados durante este episodio, se produjeron al menos 38 decesos atribuibles al calor extremo.
Los modelos apuntan a que las zonas más afectadas por este fenómeno fueron las regiones cantábricas. En estas comunidades, en el periodo que va del 22 al 28 de mayo, las autoridades sanitarias cifran en 24 las personas fallecidas en Asturias, las mismas que en el País Vasco; 10 en Galicia o 6 en Cantabria. Entre el viernes 22 y el jueves 28 de mayo, comunidades como el País Vasco han registrado el episodio de calor más severo registrado nunca en el mes de mayo y batieron varios récords de temperatura inéditos para estas alturas del año.
Más muertes
Los expertos explican que en estas zonas el calor ha causado más muertes que en otros puntos del país porque, en general, no se trata de regiones acostumbradas al calor y que, por lo tanto, sufren más el efecto de las altas temperaturas.
Un calor tórrido que también ha recorrido Europa en los últimos días. Los meteorólogos advierten de que las temperaturas registradas son propias del verano y muy superiores a los valores habituales para esta época del año.
Francia registra el mayo más caluroso de su historia; Reino Unido registró temperaturas de hasta 35 grados en las cercanías del aeropuerto de Heathrow y 34,8 grados en Kew Gardens, al suroeste de Londres, según la Oficina Meteorológica británica, e Italia, por su parte, ha activado las primeras alertas rojas de la temporada en Roma, Florencia, Turín o Bolonia.
Vigilancia
El sistema MoMo es una herramienta de vigilancia epidemiológica desarrollada por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III para monitorizar el exceso de mortalidad asociado a diferentes factores, entre ellos las temperaturas extremas. Utiliza datos históricos de mortalidad, información meteorológica y registros demográficos para estimar el impacto de episodios de calor o frío sobre la salud de la población.
En 2025, el sistema MoMo atribuyó un total de 1.180 fallecimientos a las olas de calor en el periodo comprendido entre el 16 de mayo y el 13 de julio de 2025. Esta cifra representó entonces un aumento de más del 1.300% respecto al mismo periodo de 2024, en el que se registraron 114 muertes.
Mujeres mayores
El análisis del perfil demográfico de los fallecimientos indicaba que el 95,08% de las personas fallecidas tenía más de 65 años. Del total, el 59,24% eran mujeres. Esta distribución respondía tanto a la mayor presencia de mujeres en las edades más avanzadas como a factores fisiológicos que inciden en una mayor vulnerabilidad a los efectos del calor.
En cuanto a la distribución territorial de la mortalidad atribuible a las olas de calor, las comunidades autónomas más afectadas fueron Galicia, La Rioja, Asturias y Cantabria. Estas regiones, que históricamente han experimentado veranos de temperaturas moderadas, presentan actualmente un incremento notable en la vulnerabilidad climática. Este fenómeno podría estar relacionado con una menor adaptación estructural y social frente a episodios de calor extremo.
















