El detective contratado por la defensa de Jonathan Andic, Francisco Marco, de la agencia Método 3, ha mantenido en ‘El Món a RAC1’, de Jordi Basté, que la instrucción contra el acusado por la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de Mango, está contaminada por «el sargento» de los Mossos d’Esquadra que investiga el caso y que, según ha denunciado en unas declaraciones explosivas, se ha «inventado» y «ha falseado» pruebas. «Ha hecho una caza al hombre», ha asegurado el perito, quien también ha tratado de desmontar los indicios contra el investigado, como la huella de la montaña, la presunta mala relación entre padre e hijo, y el extravío del móvil. Sobre esta cuestión ha asegurado que Jonathan sí realizó llamadas desde Quito, ciudad en la que él asegura que le robaron el teléfono móvil, un dispositivo del que nunca recuperó los WhatsAPP antiguos.
La andanada de Marco contra el responsable de la investigación –»no le importa lo que ocurrió en la montaña, él esta convencido de que es el culpable», «esta causa es una broma»– también ha alcanzado a la jueza instructora del caso, de la que ha resaltado que es sustituta y que «no tiene mucha experiencia«. «Si no es la jueza de Martorell será la Audiencia de Barcelona la que tendrá que poner un poco de ‘seny’ y de tranquilidad, y espero que sea pronto», ha afirmado, en alusión a los recursos que, llegado el caso, deberá dirimir este tribunal.
Drones
En su estrategia de defensa, Marco también ha cuestionado que no se tomara declaración a los dos excursionistas que se encontraron con Jonathan media hora después de la caída «destrozado, llorando, acuclillado y diciendo ‘mi padre, mi padre, mi padre'». «No entiendo cómo no los han llamado y sí lo han hecho al ultimo fontanero de Mango para saber si se llevaba bien con su padre», ha disparado Marco. A la vez, ha explicado que los drones han demostrado que si Jonathan caminaba cuatro metros por delante de su padre «no pudo ver la caída», extremo que la policía mantiene que no es posible y que sí tuvo que verla.
Respecto a la caída en cuestión, Marco también ha afirmado que las imágenes recogidas por una cámara de Mutua Universal, donde Andic tropezó meses antes de su muerte, demuestran que aquella vez el fundador de Mango no puso las manos por delante, como tampoco hizo el día del accidente, lo que ha llevado a concluir a los Mossos que tuvo que ser empujado. «Andic sufría artrosis, había tenido dolores y recibía infiltraciones», ha apuntado.
Llamadas desde Quito
Sobre el teléfono presuntamente extraviado en Quito, del que había trascendido que en Ecuador nunca había dado señal, ha mantenido que sí se hicieron «varias llamadas» desde la compañía MundoEcuador. También ha insistido en que las pruebas recogidas en el lugar de la caída están viciadas porque los policías «no cerraron el perímetro»: «La huella no se podrá utilizar porque no existe cadena de custodia».
Marco también ha cargado contra las imágenes de Jonathan esposado el día de su detención y los paseíllos que se realizaron entre los calabozos y los juzgados de Martorell. «Es una condena social adelantada», ha asegurado.
Los Mossos han declinado valorar las declaraciones del detective.
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