El papa León XIV se ha sentado este martes al volante del primer coche totalmente eléctrico de Ferrari, después de que los directivos de la compañía se lo hayan mostrado en los jardines de su palacio de descanso de Castel Gandolfo. El pontífice estadounidense ha recibido en su residencia de esta localidad romana donde suele descansar cada martes al presidente de Ferrari, John Elkann, y a su consejero delegado, Benedetto Vigna, entre otros directivos de la compañía de coches de lujo. El objetivo de los directivos del grupo del ‘Caballo rampante’ era mostrar al papa en primicia su nuevo coche, el ‘Ferrari Luce’, el primero completamente eléctrico de su historia. León XIV pudo apreciar de cerca el nuevo modelo, abrir sus puertas, preguntar por la velocidad que alcanza y, por último, se animó a sentarse en la plaza del piloto y, poniéndose las gafas, se interesó por cada detalle, según se ve en las imágenes del acto.
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