Javier Cámara tiene un refugio en Alicante. No está en una gran capital ni en un destino de alfombra roja, sino en Xàbia, uno de los municipios más codiciados de la Marina Alta. Allí, según han publicado varios medios, el actor cuenta con una vivienda en el entorno del Cabo de la Nao, una de las zonas más exclusivas de la Costa Blanca, con vistas al Montgó y rodeada de naturaleza.
El protagonista de 7 vidas, Hable con ella o Rapa es conocido por proteger mucho su vida privada y Xàbia se ha convertido en ese tipo de lugar que muchos famosos eligen para desaparecer unos días. El motivo está en una combinación difícil de mejorar: casas discretas, paisaje mediterráneo, buena gastronomía y calas que parecen hechas para desconectar.
Una casa con aire mediterráneo
Vanitatis ha descrito la vivienda de Cámara como un chalet de aire mediterráneo, reformado con materiales naturales y una decoración que apuesta por la luz, la madera y la sencillez. La intervención habría estado ligada a Jessica Bataille, interiorista muy vinculada a Xàbia, y el resultado encaja con esa estética cada vez más buscada en la zona: espacios abiertos, tonos suaves, piezas artesanales y una relación constante con el exterior.
No se trata de una mansión pensada para presumir, sino de una casa que transmite otra idea de lujo: silencio, horizonte y tiempo. En lugar de exceso, una forma de vida más pausada. En lugar de grandes gestos, una terraza desde la que mirar el Montgó o una piscina donde alargar la tarde sin demasiados planes.
Xàbia, el lugar donde el Mediterráneo baja el volumen
El municipio tiene algo que engancha especialmente a quienes buscan privacidad. Xàbia combina un casco histórico tranquilo, un puerto con vida propia, restaurantes frente al mar y algunas de las calas más conocidas de Alicante, como la Granadella, el Portitxol, Ambolo o el entorno del Cap de la Nau.
Ese paisaje explica que la zona se haya convertido en refugio de actores, músicos, empresarios y rostros televisivos. Está suficientemente conectada para ser cómoda, pero lo bastante apartada como para conservar rincones de calma. Es un equilibrio delicado: Xàbia es famosa, sí, pero todavía permite encontrar lugares donde el ruido se queda lejos.
El atractivo del Montgó
Uno de los elementos más potentes del refugio alicantino de Javier Cámara es su relación con el Montgó, la gran montaña que domina el paisaje entre Dénia y Xàbia. Sus más de 750 metros de altura convierten esta silueta en una presencia constante: aparece desde la carretera, desde las urbanizaciones, desde las terrazas y desde muchos puntos del litoral.
Para quien vive entre rodajes, estrenos, entrevistas y viajes, esa imagen tiene algo de ancla. El Montgó no cambia de guion. Está ahí, quieto, marcando el ritmo de un paisaje que invita justo a lo contrario de la vida pública: parar.
Un refugio sin exhibicionismo
Javier Cámara ha construido una carrera larga y reconocible, pero también una imagen de actor cercano, discreto y poco dado al ruido mediático. Por eso su vínculo con Xàbia parece encajar tan bien. No es un destino de ostentación pura, sino un lugar donde una casa puede ser refugio antes que escaparate.
La historia tiene gancho porque habla de una fantasía muy compartida: tener un rincón al que volver cuando todo va demasiado rápido. En el caso de Cámara, ese lugar está en Alicante, entre la luz mediterránea, el perfil del Montgó y una costa llena de calas. Un refugio donde el mayor lujo quizá no sea la casa, sino poder cerrar la puerta y que el mundo tarde un poco más en llamar.
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