Planteado como el primer mitin de lo que se prevé una suerte de larga precampaña electoral hasta los comicios autonómicos de mayo de 2027, el acto convocado hoy por el PP de Madrid en el Parque de Berlín y clausurado por Isabel Díaz Ayuso ha vuelto a servir a la presidenta madrileña para elevar su perfil contra Pedro Sánchez. Previo ataque furibundo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Ayuso ha demandado la convocatoria de elecciones generales. «Es imprescindible», ha dicho. «No aceptan que la corrupción les obliga a convocar elecciones. Señor Sánchez, usted está obligado a irse a su casa».
«Quizás tiene miedo a convocar elecciones y pasar a ser vecino de Ábalos, de Koldo y de todos los que quedan», ha añadido a modo de chascarrillo en mitad de un discurso en el que también ha disparado contra Zapatero y se ha vuelto a envolver de responsabilidad nacional. «Nuestra obligación es defender la España de todos», ha dicho ante militantes y cargos de su partido en un ambiente de pretendida fiesta. «Nos jugamos la democracia», ha añadido. «Esto va más allá de ladrones, se trata de corrupción para que no haya alternancia política», ha indicado para comparar a continuación la situación en España con las de Cuba, Venezuela o Nicaragua. «Una vez llegan al poder no lo sueltan», ha remachado.
Como ya hizo ayer en la Asamblea de Madrid, Ayuso se ha mostrado incisiva contra Zapatero para erosionar a Sánchez. «Aquí no se están juzgando valores, y mucho menos valores progres, que ya se hundieron en las urnas», ha ironizado. «Aquí se juzga corrupción, hemos pasado de la ceja a la bandeja». Pero más allá del chiste, la presidenta madrileña ha sido implacable hacia el expresidente, al que ha acusado de reabrir heridas con la memoria histórica, alentar la lucha de sexos «con un falso feminismo», alimentar el nacionalismo catalán «de manera espuria» o «la peor de las corrupciones: blanquear a Bildu».
La presidenta madrileña apunta, no obstante, al vínculo entre Zapatero y Sánchez. El presidente del Gobierno, ha asegurado, ha unido su destino a Zapatero, «padrino del sanchismo». «Pasó la cartera ministerial de la corrupción de Ábalos a Zapatero, pero ¿quién da las carteras entre ministerios? Ese es el que está detrás de todo», ha enfatizado. «Por eso el p’alantismo les pone muy nerviosos», ha afirmado utilizando la expresión popularizada por su controvertido jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez. Un Rodríguez que estaba presente, en la segunda fila de asientos y para quien Ayuso ha tenido palabras expresas de agradecimiento.
Antes que ella, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ya había abierto fuego contra el PSOE, formación, ha dicho, que «no es que sea un partido en que hay corruptos, es que es un partido corrupto». «Madrid no se puede permitir ni un solo minuto de socialismo», ha exclamado.
El regidor de la capital también ha recurrido a la chanza al reemplazar la «alianza de civilizaciones» de Zapatero por la «alianza de las comisiones». «Para memoria histórica lo que debe de haber en los ordenadores de Ferraz», ha proseguido, «memoria de la corrupción, el robo y el latrocinio». O ha ironizado con el hecho de que Sánchez vaya a coincidir en tres actos con el Papa durante la visita de León XIV a España, entre ellos una eucaristía en la Sagrada Familia, en Barcelona. «Cuidado los que vayáis a misa el domingo, igual os lo encontráis al lado», ha apuntado.
«A muchos les molesta que digamos que Madrid es el corazón de España, que lo que pasa en Madrid resuena en toda España», ha terciado Almeida. Y lo que pase en Madrid en mayo de 2027, ha vaticinado anticipando una rotunda victoria del PP madrileño en las municipales y autonómicas «va a resonar en toda España para que consigamos largar a Pedro Sánchez de la Moncloa.
Un eco nacional que también ha impregnado el final del discurso de su jefa en el partido, que ha recuperado viejos lemas. «O socialismo o libertad, o comunismo o libertad. A por una nueva victoria por Madrid, por la libertad y por España», ha concluido. «¡Viva España!», ha cerrado en exclamación contestada con otro «¡Viva!» por la concurrencia. Concluido el ciclo de las elecciones en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, un largo año de permanente campaña electoral ha quedado inaugurado.











