El asesor fiscal Alejandro Ortiz ha desvelado, a través de un vídeo en su cuenta de TikTok @fiscalidaddesdecero, cuál es la forma más barata para pasar dinero entre particulares, especialmente entre padres e hijos. Ante el habitual escenario de una ayuda familiar para comprar una casa, Ortiz advierte que una donación tradicional implica que «Hacienda se va a llevar un buen bocado«. La alternativa que propone es el préstamo entre particulares a interés cero, una fórmula que, si se ejecuta correctamente, tiene un coste fiscal nulo.
La forma más barata para pasar dinero entre particulares»
Padre e hijo
La clave de esta operación reside en su formalización para que sea legal y no sea considerada una donación encubierta por la Agencia Tributaria. El experto subraya que, para que el préstamo sea impecable, «debe ser real y debe haber movimientos bancarios«. La ausencia de transferencias periódicas que demuestren la devolución del dinero puede provocar que Hacienda lo recalifique y exija el pago del impuesto de donaciones con las correspondientes sanciones.
El préstamo debe ser real y debe haber movimientos bancarios»

Los clientes retiran dinero de un cajero automático en la sucursal de Caixa Bank (CaixaBank), el banco de ahorros más grande de España.
Los 4 pasos para que el préstamo sea legal
Para que la Agencia Tributaria valide la operación al 0% de interés y no cobre impuestos, es obligatorio seguir un proceso riguroso. El primer paso es redactar un contrato privado donde figuren los datos del prestamista (quien da el dinero) y del prestatario (quien lo recibe). Este documento es fundamental para dar validez legal al acuerdo.
El contrato debe incluir una cláusula clave: especificar que el préstamo es gratuito y no devenga intereses. Si se omite, Hacienda aplicará el interés legal del dinero y obligará a los padres a tributar por ello en el IRPF. Además, se debe fijar un calendario de devolución coherente y realista y realizar la entrega del dinero siempre mediante transferencia bancaria, nunca en efectivo, con un concepto claro como «Préstamo familiar».
El Modelo 600: el trámite olvidado y obligatorio
Uno de los errores más comunes es olvidar la presentación del Modelo 600. Aunque el préstamo entre particulares está exento de pago en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), es obligatorio declararlo en la delegación de Hacienda de la comunidad autónoma correspondiente. El plazo es de 30 días hábiles desde la firma del contrato y el coste del trámite es de cero euros, como explica el asesor fiscal José Manuel Orta. Es crucial guardar todos los justificantes de las cuotas devueltas, ya que Hacienda puede solicitarlos años después.
Ortiz añade una estrategia adicional: las condonaciones parciales de la deuda. «Supongamos que le pagas una cuota a tus padres devolviéndole ese préstamo, pero ellos te condonan anualmente una parte de la deuda». Esta práctica, si el importe condonado cada año no supera los límites exentos de la región, puede reducir la deuda a cero sin coste fiscal adicional en el impuesto de donaciones.
¿Préstamo vs. Donación: qué es más rentable?
La principal ventaja del préstamo es su coste fiscal de 0 euros frente al variable Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Mientras que el préstamo se formaliza con un contrato privado gratuito y el Modelo 600, la donación exige una escritura pública ante notario, lo que conlleva costes. Sin embargo, el préstamo obliga a devolver el dinero, mientras que la donación es un regalo. El riesgo de inspección es bajo en un préstamo bien documentado, pero alto en una donación no declarada, tal y como advierten asesores fiscales como Rubén Gimeno.
No obstante, existen excepciones regionales importantes. En comunidades como Madrid, Andalucía o Murcia, las donaciones de padres a hijos están bonificadas al 99%. En estos casos, el coste fiscal de una donación es casi nulo (solo se abonan los gastos de notaría), y el hijo no tiene la obligación de devolver el dinero, lo que puede simplificar mucho el proceso.
Finalmente, hay un riesgo que se debe anticipar: el fallecimiento del prestamista antes de que la deuda se haya saldado. Legalmente, la cantidad pendiente de devolver pasa a formar parte de la masa hereditaria. Esto significa que la deuda tributará en el Impuesto de Sucesiones como parte de la herencia que recibe el hijo, un factor a tener muy en cuenta al planificar la operación.













