La UE y México firman un pacto comercial frente a Trump con mayor apertura agrícola y materias primas críticas

El pacto forma parte de la estrategia de la UE de diversificación y reducción de riesgos frente al caos arancelario de Donald Trump y las prácticas comerciales desleales de China. Aunque aún no tiene fecha de entrada en vigor, Bruselas espera que pueda aplicarse «lo antes posible».

«En un momento en que el orden internacional no atraviesa una buena situación, estos acuerdos van mucho más allá del comercio; son una declaración geopolítica. Europa y México no pueden poner fin a la incertidumbre global, pero juntos pueden reducir su impacto y dar forma a un futuro propio», ha dicho la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas.

En la ceremonia de firma, celebrada en Ciudad de México, han participado también la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

«Estamos unidos en la opinión de que la cooperación internacional -basada en el derecho internacional, valores compartidos, intereses compatibles y economías abiertas- sigue siendo la mejor manera de reforzar nuestra seguridad y prosperidad comunes», dice la declaración conjunta aprobada por México y la UE en un reproche implícito a Trump, sin mencionarlo expresamente.

Las dos partes expresan además su «compromiso compartido con la dignidad humana, la cooperación multilateral y la solidaridad humanitaria con el pueblo cubano», en un momento en que la intervención de EEUU parece cada vez más inminente.

El acuerdo comercial firmado este viernes elimina los aranceles sobre exportaciones europeas clave que actualmente soportan elevados recargos en México, como la carne de cerdo y de pollo, los productos lácteos, los cereales, las frutas y la pasta. Al mismo tiempo, ofrece a los productores mexicanos un acceso liberalizado al mercado de la UE para productos como el café, las frutas, el chocolate y el jarabe de agave.

Con la modernización, 568 indicaciones geográficas europeas quedarán protegidas: entre los nuevos productos en la lista figura el vino de Rioja. Ahora mismo, México es el segundo mayor importador de productos agroalimentarios de la UE en América Latina: la UE exporta cada año a México productos alimentarios y bebidas por valor de 2.700 millones de euros.

El acuerdo refuerza el comercio y la inversión en materias primas críticas, esenciales para la competitividad europea y para las transiciones verde y digital, según destaca Bruselas. México es productor clave de fluorita -utilizada en la siderurgia, el aluminio y la refrigeración-, así como de antimonio, cobre, zinc y plomo.

El nuevo pacto garantiza un suministro más seguro y predecible de estos minerales al mantener el comercio libre de aranceles y eliminar distorsiones como los precios diferenciados o las restricciones a la exportación. Al mismo tiempo, facilita nuevas oportunidades de inversión en el sector y sitúa la sostenibilidad en el centro, con estándares reforzados en materia laboral, medioambiental y de responsabilidad empresarial a lo largo de toda la cadena de suministro.

En paralelo, se mejoran las condiciones de acceso -mediante la eliminación de barreras no arancelarias- en sectores como la maquinaria, los productos farmacéuticos y los equipos de transporte, donde los derechos de aduana ya habían sido suprimidos con el acuerdo de 2000.

Las empresas de la UE tendrán más facilidades para vender sus servicios en México, en particular en sectores de alto crecimiento, como finanzas, telecomunicaciones, transporte o comercio digital.

México se ha comprometido además a abrir su mercado de contratación pública a las compañías comunitarias, que podrán participar en las licitaciones en igualdad de condiciones con las compañías nacionales. Esta liberalización se extiende también a los sistemas de compras públicas de 14 estados mexicanos.

México es la segunda mayor economía de América Latina y la decimotercera del mundo, según el Fondo Monetario Internacional. Comparte valores similares con la UE, como el apoyo al comercio abierto y justo basado en normas internacionales y la defensa del sistema multilateral: con 131 millones de habitantes, se trata de una economía emergente de gran dinamismo y con un alto potencial para las exportaciones europeas, sostiene Bruselas.

México es el segundo socio comercial de la UE en América Latina, solo por detrás de Brasil, mientras que la UE es el tercer socio comercial de México. El comercio bilateral ya es importante, con más de 82.000 millones de euros en mercancías (2024) y casi 26.000 millones de euros en servicios (2023). Desde 2013, el comercio de bienes y servicios entre la UE y México ha crecido más de un 88% y un 158%, respectivamente.



Fuente