Teresa Yoldi es la fiscal que interviene en la causa en la que se investiga a Jonathan Andic por la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de la empresa textil Mango. No solo es la coordinadora de la zona de Martorell, localidad donde está ubicado el juzgado instructor, sino también una experta en jurado y que ha conseguido importantes y difíciles condenas por crímenes, tres de ellas, incluso, sin que apareciera el cadáver. Perfeccionista, muy exigente, astuta y resolutiva, no es la primera vez que se enfrenta a asuntos complejos y mediáticos, aunque no le gusta verse en imágenes. En su haber figura la condena a 93 años y 11 meses de cárcel a Pedro Jiménez por el asesinato de dos policías y la violación de una de ellas en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) en 2004.
La fiscal del ‘caso Andic’ aprobó las oposiciones en 1998 y un año después, en 1999, juró el cargo como fiscal. Su primer destino fue Sabadell, pero también pasó por Esplugues y L’Hospitalet de Llobregat, recalando, al final, en Barcelona ciudad, donde entró en el servicio de jurado de la fiscalía provincial. En total, habrá celebrado un centenar de juicios con jurado. No solo ella, sino todo el servicio especializado de la Fiscalía de Barcelona ha conseguido condenas relevantes. La causa abierta contra Jonathan Andic por presunto homicidio se tramitará, en principio, por la ley de jurado por el tipo delictivo.
Quien la conoce, sostiene que esta fiscal es perseverante, metódica y ordenada, con un sentido de la responsabilidad alto. Eso no quita que fuera de su trabajo sea una persona dinámica, a la que le gusta viajar, el cine negro americano, la música indi-pop y el rock y disfrutar con sus amigos. Este martes, cuando salió de los juzgados de Martorell y tras solicitar la prisión con fianza de un millón de euros para Jonathan Andic fue muy escueta: «Yo ya he hecho mi trabajo». Después se fue al gimnasio, actividad a la que es asidua, para descargar la tensión del día. Dicen de ella que escuchar música también le relaja. Además, ha sido condecorada por los Mossos y la Guardia Civil.
Crímenes resueltos
Yoldi logró que un jurado declarara culpable en 2023 a un hombre acusado de matar a su mujer y su hija en la noche de Reyes de 2020 en Esplugues de Llobregat. Y otro de los juicios complicados a los que enfrentado, y este sin haberse localizado el cadáver, fue el de la muerte en mayo de 2020 de Diego Vargas, tras un encuentro en una nave industrial de Sant Andreu de la Barca. La Audiencia de Barcelona condenó a Luis B. como autor del crimen, después de que el jurado lo declarara culpable. Aunque no existía ninguna prueba directa, el fallo se apoya en una cadena de indicios que se consideraron suficientemente sólidos para destruir la presunción de inocencia del imputado. El suceso destapó además una red dedicada al tráfico de drogas de «primer orden» que hizo llegar un submarino con nueve toneladas de cocaína a la costa cantábrica.
Otra de las condenas que consiguió Yoldi fue la de Mohamed Taheri, de 49 años, vecino de Mataró (Maresme), al que se le impuso 17 años y siete meses de prisión por el homicidio de su exesposa, Piedad Moya, que desapareció sin dejar rastro el 4 de abril del 2014. Tampoco se encontró el cuerpo de la mujer. Esta fue la segunda condena por homicidio en el Estado español sin que se hubiera localizado el cuerpo de la supuesta víctima.
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