Bronca sesión de control en el Parlamento a cuenta de la situación que atraviesa el idioma gallego. La líder de la oposición, Ana Pontón, empleó su intervención para afear el trabajo de la Xunta, o más bien la falta del mismo, para devolver la vitalidad al idioma propio de la comunidad después de que un informe del Instituto Galego de Estatística (IGE), publicado en octubre de 2024, revelase que el gallego era minoritario por primera vez en Galicia y que un tercio de los niños lo desconocía.
«No movió un dedo desde que se publicó ese demoledor informe. El gallego es la única lengua de todo el Estado que pierde hablantes y competencias, mientras usted dice que vamos en la buena dirección», lamentó la portavoz nacionalista. Pontón recordó que el pasado 17 de mayo, Día das Letras, miles de personas salieron a las calles de Santiago para pedirle a la Xunta «que cambiase de chip» y cesase en «su política de acoso y derribo» contra el idioma.
A pesar de todo, la frentista finalizó asegurando que «si hay voluntad» todavía es posible darle la vuelta a la situación: «Triplique los fondos, derogue el decreto de plurilingüismo y cumpla el Plan de Normalización Lingüistica que se aprobó en esta Cámara, señor Rueda»
El presidente de la Xunta respondería respecto a la situación del gallego. Sin embargo, el popular había llegado al pleno con ganas de referirse a la noticia de la semana: la imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. «Antes de nada vamos a hacer un ejercicio de fantasía. ¿Qué estaría diciendo usted si en lugar de ser un expresidente del partido que apoyan, fuese del PP? ¿Qué estarían diciendo? Siempre tan bravos aquí y tan mansos en Madrid», criticó Alfonso Rueda.
El diputado de Democracia Ourensana, Armando Ojea, ya había afeado al presidente que no se ciñese al contenido de su pregunta en la respuesta. El parlamentario ourensano había preguntado al mandatario autonómico por diferentes preceptos de la ley de aguas termales. Si bien, durante su respuesta, Alfonso Rueda aprovechó la ausencia del líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, para preguntar a los parlamentarios socialistas si también le iban a «echar la culpa al PPdeG de la imputación de Zapatero». Levantando los aplausos y las risas en la bancada popular.
Sobre el gallego, Alfonso Rueda opinó, en primer lugar, que en la manifestación del domingo «no eran tantos». El presidente de la Xunta censuró que Ana Pontón se presentó a las elecciones «defendiendo la independencia y el monolingüismo y la mandaron a la oposición». «Deberían escuchar a la gente», aconsejó el mandatario autonómico.
En este sentido, Rueda lamentó que los nacionalistas no se quieran sumar al Pacto Galego pola Lingua en el que trabaja la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude. «Primero no, después me salgo y después intento reventarlo desde fuera. La lengua está para tender puentes y no para dejar cargas de demolición como hacen ustedes», apuntó el presidente, que afirmó que Galicia es una tierra «orgullosamente bilingüe» y que está en contra de las «imposiciones».
En su réplica, Ana Pontón no esquivó el dardo respecto a la imputación de Zapatero. «Viene hoy a hablar de corrupción. Podríamos hablar de la corrupción en la que el bipartidismo viene cayendo los últimos 40 años, pero el BNG no tiene ningún condenado por corrupción en toda su historia. Esa es la diferentes entre ustedes y nosotros», recordó la líder de la oposición.
La portavoz nacionalista cuestionó de modo retórico «qué imposición» hay en torno al gallego hoy día en la comunidad. «¿Donde está el 50% del gallego en el cine, en los medios de comunicación, en la sanidad pública[…]? Si no hay igualdad no hay libertad, señor Rueda, y eso es lo que le quiere quitar usted a la gente que quiere vivir en gallego. Dicen una cosa y hacen la contraria», afeó Pontón. La jefa de la oposición sacó la foto de Alfonso Rueda en una manifestación de Galicia Bilingüe en 2009. «Pasaron veinte años y sigue usted detrás de la pancarta contra el gallego. Por cierto, sabe usted como se llaman hoy sus compañeros de manifestación? Hablemos Español», finalizó Pontón, recordando el cambio de denominación de la asociación que lidera Gloria Lago.
Rueda, en sentido contrario, apuntó que se trataba de una manifestación «contra la política lingüística del bipartito» y que, a tenor de los resultados en las elecciones autonómicas de aquel mismo año, «apoyaban la mayoría de los gallegos». Así, el presidente de la Xunta mandó a parar. «Basta de imponer, imponer e imponer. Basta de crispar. Basta de repartir carnés de buenos y malos gallegos. Basta de tener que pedir permiso para hablar la lengua que nos dé la gana», abroncó el líder popular.
El mandatario autonómico aseguró que hay retos por delante cómo hacer que el gallego «llegue a las redes sociales» o que aquellos que llegan desde fuera «la hagan suya». Para finalizar el debate, Rueda espetó a Pontón que «el gallego no está en peligro, lo que está en peligro en Galicia es la libertad si a ustedes no se les para».














